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Pobladores detuvieron a presunto violador

Un aproximado de 50 pobladores capturaron a un varón al cual acusaron de violar a una joven de 27 años de edad, en la provincia de San Antonio de Putina.

Según se informó, al promediar las 23:00 horas del sábado pasado, los efectivos de la PNP fueron alertados sobre la captura de un presunto violador, por lo que de inmediato se trasladaron hasta el lugar de los hechos, ubicado en el Centro Poblado Santiago Giraldo.

Allí, gran cantidad de vecinos retenían al presunto violador identificado como Ramón Francisco Quispe Tito (21). Los indignados pobladores indicaron que el sujeto fue capturado al ser el principal autor de la presunta violación sexual de una fémina.

Tras el interrogatorio a algunos pobladores, se descubrió que la víctima es la fémina de iniciales M.C.S., de 27 años de edad, la cual habría sido auxiliada por los vecinos de la zona.

Algunos testigos indicaron que encontraron las prendas íntimas de vestir de la agraviada en la zona, cosa que constataron los agentes del orden, a fin de emprender las investigaciones respectivas.

Asimismo, procedieron con la detención del presunto violador, el cual fue llevado a la comisaría policial.

Finalmente, el personal de la PNP comunicó el caso al representante del Ministerio Público, José Cornejo Kala, de la Fiscalía Provincial Mixto de San Antonio de Putina, quien dispuso las diligencias preliminares.

Los pobladores manifestaron estar alertas ante todo tipo de casos, ya que no pueden permitir más inseguridad en la zona.

Encaminan creación de Compañía de Bomberos en Juli

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Juli. Teniendo como escenario principal la plaza Ludovico Bertonio y con una ceremonia especial, se llevó a cabo la juramentaciòn del «Comité organizador de la Compañía de Bomberos de la provincia de Chucuito – Juli», en presencia  de las principales autoridades de la zona.

El alcalde provincial Justo Apaza Delgado se comprometió a asignar un terreno saneado e iniciar la construcción inmediata de una infraestructura moderna para el cuartel de Bomberos.

Asimismo, dio a conocer la labor importante que asumirá este Comité organizador, cumpliendo las disposiciones normativas en virtud a la Resolución de Comandancia Departamental N° 008-2019-XX CD-CGBVP.

Luego de escuchar la necesidad de contar con una Compañía de Bomberos en Juli, el Comité quedó conformado de la siguiente manera: 

Presidente: Primo Feliciano Ramirez Collatupa; vicepresidente, Alfonso Chucuya Fuentes; tesorera, Reyna Teresa Leon Quispe; vocal de Administracion, Bedmar Eloy Bonifas Velazco; vocal de servicio, Abad Vizcarra Estrella; vocal de Servicios 02, Luis Hugo Cruz Layme. 

El subteniente CBP Carlo Hugo Valdivia Guevara, de los registros de la compañía Puno N° 42, conforma también la comisión, como coordinador de enlace del Comité Organizador de la Compañía de Bomberos de la provincia de Chucuito – Juli.

Personal de seguridad halló celular en el Penal de Juliaca

Personal de seguridad del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) de Juliaca halló objetos prohibidos dentro del Penal. Se trata de un equipo celular y sus respectivos accesorios. Tras descubrirse el hecho, fue comunicado a los agentes de la PNP y fiscalía.

Al promediar las 16:25 horas del viernes, el personal del INPE solicitó apoyo al personal de la PNP para la intervención de un interno que tenía en su poder un celular.

De inmediato, los agentes de la PNP, en compañía de la representante del Ministerio Público, Silvia Alvarez Mita, fiscal adjunto de la Primera Fiscalía Penal Provincial Corporativa de Juliaca, además del personal OFICRI y SEINCRI, llegaron al recinto carcelario.

Allí, se dirigieron hasta el pabellón 4 de régimen cerrado especial, en cuyo tercer piso, en la celda 5, se encontró al interno identificado con el nombre de Gean Carlos Guillen Saldaña, de 38 años de edad.

Tras el registro de su celda por parte de las autoridades, se le encontró un micro celular marca L8 Star de color rojo con blanco, con teclas blancas, pantalla negra; se trataba de modelo digital.

El personal PNP de la OFICRI-Juliaca procedió de inmediato a realizar las diligencias respectivas, iniciando a su vez un registro en toda la celda.

En tanto, por orden de la representante del Ministerio Público, y con apoyo de los agentes de la PNP de la ciudad de Juliaca, se procedió con la incautación y puesta en cadena de custodia del equipo móvil, para las diligencias correspondientes.

Personal de seguridad del INPE viene cumpliendo con su labor de fiscalizar e investigar el hallazgo del equipo celular dentro del Penal de Juliaca.

Puno perdería hasta 67 millones de soles

Wilber Cutipa, exfuncionario del Gobierno Regional de Puno (GRP), reveló que si no se concretiza este año la licitación del nuevo hospital regional Manuel Núñez Butrón, no se asignará en el 2020 los 67 millones de soles destinados para las valorizaciones del proyecto.

Precisó que el nuevo Comité de selección, conformado por el gobernador encargado Agustín Luque, debe tratar de asegurar el presupuesto que se asignó en el 2019 (57 millones de soles) durante la etapa de evaluación, calificación y otorgamiento de la buena pro.

Sin embargo, en un comunicado del GRP, se dio a conocer que el nuevo Comité de selección para el procedimiento de licitación está conformado por: Narda Yolanda Castillo, Waldemar Mamani y Abraham Agapito Mamani.

Ellos, se agregó, ya habían solicitado al Órgano Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE) la habilitación del sistema para continuar con los trabajos de evaluación.

Sobre el tema, el alcalde del Centro Poblado de Jayllihuaya mencionó que no cree en Agustín Luque, porque en una audiencia se comprometió a que se iba a publicar el nuevo cronograma del proyecto, pero hasta la fecha ello no se concretiza.

Detienen a 2 personas que vendían celulares robados

Mediante una intervención policial se detuvo a dos personas por el presunto de robo de equipos de celulares, ya que entre sus pertenencias se halló varios equipos móviles reportados como sustraídos.

Según información policial, al promediar las 11:30 horas de ayer, efectivos de la PNP detuvieron a Cristian Añazco Suca (25) y Maribel Pari Ochochoque (32), al estar inmersos en el presunto delito contra el patrimonio, en su modalidad de robo.

La acción policial fue realizada por las inmediaciones de los jirones 08 de Noviembre y Cahuide, en la ciudad de Juliaca, en el lugar denominado “La Cachina”. Ambos se encontraban vendiendo celulares de dudosa procedencia.

Al varón se le encontró el equipo celular de marca Motorola de color blanco, y a la fémina un equipo celular marca Huawei. Los dos celulares, al ser consultados en el sistema de Osiptel, estaban reportan como sustraídos.

El personal de la PNP comunicó el caso a la representante del Ministerio Público, Marcela La Fuente Vera, quien dispuso la detención de las dos personas para continuar con las diligencias correspondientes.

Burocracia municipal afecta a mototaxistas

Américo Huanco

La falta de agilización en el trámite para la emisión de las tarjetas de circulación por parte de la Subgerencia de Regulación de Vehículos Menores de la Municipalidad de San Román viene perjudicando a los mototaxistas en los últimos operativos realizados.

Ricardo Apaza Quispe, presidente de la Asociación de Mototaxistas «Super Flash», lamentó la falta de comprensión por parte de los agentes municipales al momento de las inspecciones de tránsito, pese a haber tramitado sus credenciales, las cuales no son expedidas a tiempo.

Informó que a varios de los asociados formalmente constituidos se les impuso papeletas de hasta 840 soles por no contar con las tarjetas de circulación, por lo que exigen que se valide la solicitud de trámite en los operativos.

«Cuando fuimos a recoger las tarjetas, nos dijeron que no estaban listas por problemas en la impresión», manifestó Mauro Ticona, conductor de dicha empresa, agregando que el retraso se habría prolongado por dos meses.

Finalmente, al consultar la situación con el titular de la Subgerencia de Seguridad Vial e Inspección, Benigno Sucasaca, este deslindó cualquier responsabilidad en torno a las demoras, culpando a la Subgerencia de Regulación de Vehículos Menores.

Algo más: Cerca de 30 motos “Torito” fueron derivadas al Depósito Municipal por la falta de documentación en el último operativo efectuado en Juliaca, la semana pasada.

Puno, la otra capital del Perú

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José María Arguedas, hace 52 años, en El Comercio, publicó un reflexivo e interesante artículo sobre su experiencia puneña, donde sustentó que la ciudad de Puno era la otra capital del Perú, es decir, “La Capital del Folklore peruano”, también la sede de la danza latinoamericana. En el presente artículo, tratamos de Arguedas y la “otra capital del Perú”.

René Calsín Anco

LOS ILUSTRES VISITANTES

En la centuria pasada la ciudad de Puno, fue visitada por notables personajes de la literatura peruana y universal, entre ellos Alberto Hidalgo (1917), Abraham Valdelomar (1919), Pablo Neruda (1943), Miguel Ángel Asturias (1947), José María Arguedas (1967) y Mario Vargas Llosa (1990). De estas personalidades, algunas estuvieron en más de una ocasión, consideramos el año de la visita principal.

ARGUEDAS Y PUNO

Arguedas, concretó acciones a favor del desarrollo literario, artístico, histórico y cultural de la región Puno. Sus aportes están asociados a la Festividad de la Virgen de la Candelaria, la danza y la música puneña, la declaración de Puno, como Capital del folklore peruano y la edición del libro puneño de mayor data.

LA FIESTA PATRONAL PUNEÑA

La mayor expresión dancística del país y una de las más importantes de América y el mundo, la Festividad de la Virgen de la Candelaria, patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, es un imponente, fastuoso, masivo y variado acontecimiento anual de danza, música, devoción y regocijo que se desarrolla en homenaje a la patrona de Puno, en la primera quincena de febrero.

En esos días de jolgorio y fe se aprecia un inusitado despliegue de sugestivas figuras y mudanzas coreográficas, de variados ritmos y hermosas melodías, de atractivos y bellísimos trajes, como de prácticas religiosas ancestrales, coloniales y contemporáneas. En esta fiesta de manifiesto sincretismo cultural, admirada por propios y extraños, está involucrado un significativo porcentaje de la población puneña. En la ciudad de Puno, la veneración y el agradecimiento a la Pachamama paulatinamente se está trasmutando por la devoción y la fiesta en honor a la Virgen de la Candelaria.

ARGUEDAS EN LA FESTIVIDAD PUNEÑA

Arguedas, riguroso y apasionado estudioso de la cultura andina, no dejó de apreciar la Festividad de la Virgen de la Candelaria. En 1966, la Federación Folklórica Departamental de Puno invitaba a José María Arguedas, Efraín Morote Best, Sergio Quijada Jara y Fernando Silva Santisteban (Los Andes 4/2/1966); sin embargo, estas personalidades no llegaron, excepto Sergio Quijada Jara (LA 10/2/1966); también arribaron Humberto Vidal Unda, Director de la Casa de Cultura del Cusco, y Benjamín Gutiérrez Verástegui, Director de la Casa de Cultura de Huancayo (LA 10/2/1966).

Al año siguiente, se cristalizaba la presencia del reconocido narrador, quien arribó al Aeropuerto de Juliaca el 2 de febrero, ese mismo día se dirigió a la ciudad de Puno. Su llegada quedó registrada así: “Procedente de Lima. Arribó a esta ciudad, el conocido escritor y maestro de la juventud doctor José María Arguedas, autor de conocidas y difundidas novelas ‘Yawar Fiesta’, ‘El Sexto’, ‘Agua’ y otras muchas y ensayos de carácter folklórico” (LA 2/2/1967).

El 5 de febrero en el Estadio Monumental Enrique Torres Belón, Arguedas apreciaba el variado, imponente, majestuoso y masivo certamen de danzas. Era el tercer concurso que organizaba la Federación Folklórica Departamental de Puno (LA 6/2/1967). En ese certamen, hacían de jurados José María Arguedas, Josafat Roel Pineda (Jefe del Departamento de Folklore de la Casa de la Cultura del Perú), Mildred Merino de Zela (Directora de la Escuela Nacional de Folklore), David Frisancho Pineda, Alberto Cuentas Zavala y Víctor Villar Chamorro (LA 22/2/1967). Esta extraordinaria plana de jurados presidida por Arguedas, la mejor que registra la historia dancística puneña, calificó a los 27 conjuntos participantes.

EL VIAJE A PUNO

Del viaje a Puno, Arguedas decía: “recibí una invitación de la Federación Folklórica Departamental” (Correo 12/11/1967). En una carta del 1 de febrero de 1967 escribía: “mañana viajo a Puno”. En otras misivas: “tuve que interrumpir mi permanencia aquí [en Chimbote] para ir a Puno a presidir un jurado de un concurso folklórico”; “Estuve 10 días en Puno”.

UN CÉLEBRE ARTÍCULO

El Comercio del 12 de noviembre de 1967, publicaba el célebre artículo de Arguedas, titulado Puno, otra capital del Perú, en el cual, considera a la ciudad de Puno: la “otra capital del Perú” y “la capital de la danza latinoamericana”; ponderaba a la Festividad de la Virgen de la Candelaria en estos términos: “El 2 de febrero Día de la Virgen, acudían a Puno los bailarines ‘del campo’… La Octava de la Virgen de la Candelaria de Puno, era la fecha de la ciudad… El Estadio Monumental de Puno, aquel día 5 de febrero, durante cinco horas mostró el desfile más espectacular, más cargado de símbolos y de significado que es posible presentar en la América Latina… Desfilaron en el Estadio, en las calles y en la Plaza de Armas de la ciudad… el desfile de las danzas puneñas… fue el espectáculo más impresionante y cargado de significado que vi nunca… En ninguna región del Perú y sin duda de América latina pueden encontrarse tan variadas y tantas danzas como en Puno… es urgente estudiar su folklore, registrarlo, describirlo, e investigar sus orígenes y su valor como testimonio social y como expresión artística… No creemos que exista en América un acontecimiento comparable, en cuanto a danzas y música, como la fiesta de la Virgen de la Candelaria”.

LA DANZA Y LA MÚSICA PUNEÑAS

Arguedas reivindicó y puso en relieve a la danza y la música puneña, basta conocer sus acciones al respecto o leer los artículos: El charango (1940), La danza de los Sicuris (1943), Los Sicuris de Puno (195?), La Embajada Folklórica de Puno (1962), Los señores y los indios (1962), El Berioska, el Ballet Mejicano y la Embajada Folklórica Puneña (1963), Autenticidad contagiosa, Danzas de Puno a México (1965) y Puno, otra capital del Perú (1967), o el informe sobre la Festividad de la Virgen de la Candelaria presentado a la Universidad Nacional Agraria, rotulado: La danza y el cambio social en Puno (1967). Para ello, compartimos las aseveraciones en cada una de sus publicaciones.

En el artículo El charango, expresaba: “La voz del charango del Kollao es aguda y se oye lejos; sus quince cuerdas chillan… cuando el indio o el mestizo del Kollao lo tocan, el wayno hiere, y aunque parezca exagerado, es como si el verdadero viento de los pajonales, de la pampa grande, estuviera cantando desde la boca del charango”.

En La danza de los Sicuris, escribía: “Los sicuris de Puno son de una complejidad extraordinaria, cada instrumento representa una flauta de órgano, y diez o quince indios tocando sicuris forman una orquesta… es hoy un instrumento propio del altiplano… no se toca en forma individual sino en grupo, es instrumento de las fiestas y de las danzas más grandes e importantes”.

En El Berioska, el Ballet Mejicano y la Embajada Folklórica Puneña, decía: “Estoy ahora convencido… hasta la médula que aquí no necesitamos ningún BALLET FOLKLÓRICO. El Perú puede exhibir una veintena o treintena de danzas equivalentes a la del ‘Venado’ mejicano… [las] que presentó la Embajada Puneña… danzas y canciones que lleven un mensaje colmado por la transparente, patética y regocijada concepción mágica del mundo y un testimonio de la tradición peruana”.

En Autenticidad contagiosa, Danzas de Puno a México, leemos: “cómo aficionados de las clases media y alta de la ciudad de Puno, han logrado interpretar con una autenticidad contagiosa las danzas tradicionales indígenas de la región”. Trata del viaje del Centro Musical y de Danzas Theodoro Valcárcel a México.

En Las danzas y el cambio social en Puno, informaba: «A la fiesta… acudían grupos de bailarines integrados por indios de la zona rural y algunos conjuntos de Sicuris formados por mestizos de tres barrios de la ciudad. Con la intervención del Instituto Americano de Arte se organizó un desfile de esos conjuntos en la Plaza de Armas…. La formación de nuevos conjuntos… aumentó rápidamente… conjuntos formados por mestizos… Se inició y desarrolló un estado de competencia, de tensión entre los grupos de mestizos y el de los señores”.

En el informe dirigido al Presidente de la FFDP, Arguedas, Merino y Roel sustentan sus calificaciones, realizan observaciones de algunas danzas, caso “de la espectacularidad con fines escénicos” y sugieren mejoras para los siguientes concursos.

Arguedas valoró a danzas específicas, a los Sikuris, los Ayarachis, la Diablada, el Qajelo [q’axilu], la Llamerada, la Qashwa de Capachica, los Kallawayas, los Choquelas y la Pandilla Puneña. De sus acciones anotamos a las siguientes: La reivindicación de esas manifestaciones artísticas; la ponderación de las mismas con gran sustento; el apoyo incondicional a la Embajada Folklórica Puneña; la promoción y el impulso para que las danzas sean exhibidas en México; la recopilación y catalogación de las manifestaciones artísticas; y la serie de propuestas para el mejor cultivo de la danza y la música. Es más, dejó un registro fílmico.

Arguedas fue un artífice para que la danza puneña se presente en México, una de las mayores plazas dancísticas del mundo. En una colecta pública de 1963 donó la mitad de su remuneración mensual; al respecto, un diario informaba: “Colecta pública para auspiciar viaje a México de la Embajada Folklórica de Puno, Arguedas donó la mitad de su sueldo” (LA 4/6/1963). La Embajada Folklórica no logró viajar; sin embargo, dos años después, el 3, 4 y 5 de noviembre de 1965, el Centro Musical y de Danzas Theodoro Valcárcel hacía presentaciones dancísticas triunfales en el Palacio de Bellas Artes de México.

PUNO, CAPITAL DEL FOLKLORE PERUANO

La preservación y el desarrollo de las hermosas, variadas e imponentes danzas puneñas y la trascendencia de la Festividad de la Virgen de la Candelaria hicieron que se emitieran leyes, resoluciones y declaraciones, de las cuales vale remarcar a tres.

La primera, es la Ley N° 24325 del 5 de noviembre de 1985, que confiere a la ciudad de Puno la categoría de Capital del Folklore Peruano. La segunda, es la Resolución Directoral Nacional N° 655/INC del 2 de setiembre del 2003, que declara Patrimonio Cultural de la Nación a la Festividad de la Virgen de la Candelaria. La tercera, es la declaratoria de la UNESCO del 27 de noviembre de 2014; en ese día, la Festividad de la Virgen de la Candelaria quedó incluida en la lista de patrimonios culturales inmateriales de la humanidad, de manera que la fiesta patronal puneña alcanzó nombradía universal.

Para que a la ciudad de Puno le concedieran el título de Capital del folklore peruano, se hizo necesario de una serie de requerimientos para vertebrar un expediente de sustento, entre ellos de investigaciones trascendentes sobre la danza y la música puneña. De estos estudios, influyeron decisivamente los artículos de Arguedas, particularmente el rotulado Puno, otra capital del Perú.

Walter Tapia Bueno rememoraba: “Arguedas nos dejó… una gran herencia cultural… le pidieron que influya en autoridades de gobierno para que de una vez por todas, Puno sea declarada como la ‘Capital del Folklore Peruano’. Esa fue una de las razones para que al despedirse… me dijera que no estaría conforme sino hasta que no escribiera dos buenos artículos sobre Puno”. Después, Arguedas escribió el artículo Puno, otra capital del Perú y el informe La danza y el cambio social en Puno.

LA VISITA DE GARCÍ DIEZ DE SAN MIGUEL

En 1964 Arguedas, cuando dirigía la Casa de la Cultura del Perú, publicó el libro Visita hecha a la provincia de Chucuito por Garci Diez de San Miguel en el año de 1567. El hallazgo y la versión paleográfica del libro, como la biografía de Garcí Diez, corresponden a Waldemar Espinoza Soriano; el prólogo a Arguedas y el estudio etnográfico a John V. Murra. Este libro es el de mayor data sobre la región Puno, contiene informaciones de la vida puneña prehispánica y de los decenios aurorales de la colonia.

En el prólogo, Arguedas escribía: “El informe de Garci Diez de San Miguel… describiendo las siete provincias del reino Lupaca en 1567, es el primero de una serie de documentos regionales, algunos todavía inéditos, otros poco conocidos y de difícil acceso, que publicará la Casa de la Cultura del Perú… Ofreciendo en ediciones más restringidas fuentes de excepcional importancia para la búsqueda de conocimientos más verídicos y más profundos del mundo andino antes de la invasión europea y durante las primeras décadas después”.

PUNO EN LA OBRA DE ARGUEDAS

En las obras de Arguedas se aluden a sucesos, lugares y personajes puneños. El viaje a Puno de 1967, tuvo una gran incidencia en su última novela, él mismo decía: “Lo que he visto en Chimbote y en Puno es algo muy grande”; “He luchado desde 1943, contra una afección muy dura… Espero imponerme, me auxilian la gran vida que recibí de los pescadores (y de la gente de las barriadas) de Chimbote y de los campesinos y clases populares de Puno”; “El viaje a Puno me ha casi aniquilado. Increíble. Recibí toda la voz, la presencia del hombre actual del altiplano y su inmensa fuerza me enardeció y luego me dejó como exhausto. Es que llevo demasiados años de intranquilidad”; “a la vuelta [de Puno], casi me desintegro a causa de la violencia con que fui atacado por la fuerza de esa humanidad indefinible de los hombres del altiplano. Es casi indescriptible; he quedado medio traumatizado; por primera vez abrumado por un mensaje”.

En la novela El zorro de arriba y el zorro de abajo, Arguedas alude a manifestaciones, etnias, instrumentos musicales y lugares puneños, como a: el carnaval puneño, los uros, los sikus de diferentes tamaños, el charango, los totorales, el lago Titicaca, Paratía, la península de Capachica, las ciudades de Puno y Lampa, y las danzas puneñas, entre ellas a los Ayarachis, los Sikuris y el Qaqelo [q’axilu].

LAS VISITAS A LA REGIÓN

Arguedas hizo periplos a la hoy región Puno. En 1924, cuando frisaba los trece años, recorrió: “Abancay, Andahuaylas, Challwanka, Huancayo, Sicuani, Llocos, Huaitará, Yauyos, Coracora, Juliaca, San Miguel, Huanta”. El paso por Juliaca lo hizo por vía férrea, junto a su padre y su hermano Arístides.

En marzo de 1939, Arguedas se trasladó de Lima a Sicuani, vía Arequipa, pasó por estaciones puneñas. En el trayecto corregía el segundo capítulo de su novela Yawar Fiesta, evocaba: “Yawar fiesta empezó como una cosa secreta. Yo había escrito un cuento que apareció en una revista y obtuvo un premio. Estaba tan descontento con ese cuento que empecé a escribir ese capítulo después de salir de la prisión en 1938 y cuando llegué a Juliaca, lo hallé tan malo que lo rompí”.

Cuando vivía en Sicuani (1939 a 1941), anduvo por Santa Rosa, Ayaviri, Pucará, Checa Pupuja, Juliaca, Puno, Lampa y Paratía. En Checa Pupuja, le encandiló la cerámica ancestral, por entonces escribió el artículo La cerámica popular india en el Perú (1940). En Paratía, apreció a los Ayarachis en su hábitat. Del lago expresó: “El lago es mucho mejor de todo lo que nos han dicho; todavía me dura la emoción que sentí la primera tarde que vi llegar las balsas… El día que ustedes vean el lago no podrán olvidarlo nunca. Es una belleza”.

En 1951 Arguedas y Enrique Encinas recorrían el Sur del país. Arguedas, rememoraba: “El doctor Monge, Director del Instituto de Altos Estudios de la Universidad San Marcos, nos encomendó a Enrique Encinas y a mí la misión de ir a Cusco, Arequipa y Puno a invitar a los profesores universitarios y otros estudiosos para una Conferencia Internacional de Antropología”.

La visita más conocida, la realizada a la ciudad de Puno del 2 al 12 febrero de 1967, tuvo por propósito conocer la fiesta patronal puneña y los carnavales, llegó a Capachica, Juli, Pomata y Los Uros. En Capachica quedó fascinado por el charango y la Qashwa. Se vinculó con los moradores del medio rural. Asimismo, ofreció una conferencia en la Escuela Normal Superior María Auxiliadora.

ARGUEDAS Y LOS PUNEÑOS

En 1931 y 1932 en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Arguedas conoció a José Antonio Encinas (Rector) y a Carlos Oquendo de Amat (docente de la Preparatoria). Después, trabó amistad con Federico More, Emilio Romero, Enrique Encinas, Gamaliel Churata, Luis de Rodrigo, Ernesto More, Alejandro Peralta, Emilio Armaza, José Portugal Catacora, Leopoldo Cuentas Bedregal, José Portugal y Antonio Arenas, entre otros.

En Sicuani (1939 a 1941), tuvo de alumnos a decenas de puneños, entre ellos a Gilberto Miranda Luján (hermano de Efraín, de Putina), Justo Ruelas Quispe (Juliaca), Miguel Cornejo Zea (Nuñoa), Aristo Solórzano Mendoza (Nuñoa) y Roberto Mendoza Aragón (Ayaviri).

En Arequipa conoció a Vladimiro Bermejo, Mateo Jaika y Aurelio Martínez. En Cusco a Manuel Chávez Ballón. En Sicuani a Víctor Cuentas Ampuero, Alfredo Macedo Arguedas y Efraín Miranda Luján. En Viena a Carlos Calderón Fajardo.

En 1967, en Puno, trató con Omar Aramayo, Percy Zaga Bustinza y José Luis Ayala, de la Promoción Intelectual Carlos Oquendo de Amat; con Mariano Esteban Ramírez Castañeda (Presidente de la FFDP), David Frisancho Pineda, Juan Alberto Cuentas y Víctor Villar Chamorro (jurados del concurso), Walter Tapia Bueno (Asesor de la FFDP), Alberto Valcárcel, Samuel Frisancho, José Flores Ordoñez, Sor Rosa Vera Ballón, José Paniagua Núñez, Ángel Mamani y Átalo Gutiérrez Valdivia, entre otros.

En sus escritos mencionó a Miguel de San Román, Julián Palacios Ríos, Manuel Núñez Butrón, Francisco Pastor, Alfredo Macedo Arguedas, Enrique Encinas, los hermanos Iturri y José Portugal (hijo de José Portugal Catacora). Mantuvo correspondencia con José Antonio Encinas, Manuel Chávez Ballón, Carlos Cornejo Roselló y Leopoldo Cuentas Bedregal, entre otros.

Además se vinculó con la Embajada Puneña Folklórica (dirigida por Carlos Cornejo Roselló), la PICOA, el Instituto Puneño de Cultura y la Asociación Cultural Brisas del Titicaca.

Ponderaron la obra de Arguedas: Gamaliel Churata, Alejandro Peralta, Emilio Armaza, Carlos Calderón Fajardo, Jorge Flórez-Aybar, Walter Tapia Bueno, Dorian Espezúa Salmón y Mario Navarro Quispe, entre otros.

OTROS ACONTECIMIENTOS

En 1963 el Centro Folklórico Social Los Íntimos de Juliaca ganó el Concurso de Música, Canto y Baile Mariano Melgar, organizado por Radio Nacional del Perú. Arguedas, que apreció ese concurso, el 17 de febrero de 1963, suscribía una constancia de autenticidad en favor de la institución puneña, en calidad de Presidente de la Comisión Nacional de Folklore de la Comisión Nacional de Cultura.

En los cincuenta años del paso a la inmortalidad de Gamaliel Churata y José María Arguedas, es pertinente mencionar los aportes de estas personalidades en la valoración de nuestra tradición literaria y el desarrollo de la literatura andina. A propósito, Churata escribió sobre Arguedas, al ponderar la literatura verdaderamente americana con raíz andina, que empieza con Felipe Guamán Poma de Ayala, decía: “Hay escritores como Jorge Icaza, José María Arguedas, Cardoza Aragón, de Ecuador, Perú y Guatemala, en quienes es notorio el latido de una naturaleza con raíz; son, con decisión indisimulable, desde el punto de vista hispano deplorables. No, como posibilidades americanas; pues en ellos es sobre el idioma que recae la violencia expresiva de una personalidad que acabará por romper los tejidos idiomáticos, haciendo del romance una juerga cuasi bárbara, cuasi tan bárbara como la usada por Huamán Poma”.

De manera que Puno, la otra capital del Perú, recibió notables contribuciones de José María Arguedas.

PERIÓDICOS CONSULTADOS: 

LA (Los Andes).

EEP (El Eco de Puno).

LVP (La Voz de Puno).

C (Correo).

Esbozo de la historia urbana de Puno

La personalidad colectiva de un pueblo se ve en su urbanismo, en las formas y maneras como ha cambiado a través de los tiempos. El autor, en este artículo, puntualiza esas tendencias urbanas de la Ciudad del Lago, revelando detalles poco conocidos.

Néstor Pilco Contreras

Puno, en la etapa prehispánica, siendo “pascana”, “aldea”, “tambo” y los diversos calificativos impuestos, contaba con cuatro ayllus principales: Ch´eka, Pirhuapirhuani, Mañazo y Huaraya; tenía como eje principal el “supaykancha”, actual Plaza Mayor; la población de uros, puquinas, aimaras y quechuas se asentaron sucesivamente en las faldas de los cerros Orkopata, Huajsapata, Pirhuapirhuani, Azoguini, Cancharani, Mach´allata y LLallahua, y a orillas del Lago Titicaca, con sus islas de Huajehuata (hoy Esteves) y Antahuata (hoy Espinar). En un principio, fue ocupada por sociedades de economía de subsistencia y enseguida por sociedades agroalfareras complejas como Pucara, Tiahuanaco, Señoríos Aimaras y los Incas.

Con la invasión hispana, las estructuras sociopolíticas y territoriales andinas fueron transformadas e impuestas, creándose las encomiendas, repartimientos, corregimientos, intendencias y partidos. El primer encomendero de Puno, fue Gómez de Mazuelo en 1535; posteriormente, debido a la política de concentración de la población en 1573, se estableció la reducción de San Juan Bautista de Puno, parte del corregimiento de Paucarcolla (Domínguez, 2012). Más tarde, los “sucesos de Laykakota” o “rebelión de los hermanos Salcedo”, en 1668 se establece la Villa de la Concepción y San Carlos de Puno y el 14 de octubre de 1805, se confiere la categoría de ciudad a Puno.

En la Villa de Nuestra Señora de Concepción y San Carlos de Puno, el 18 de julio de 1731, el Corregidor de Paucarcolla, Guillermo Ortiz de Foronda, nombró Alcalde Ordinario de Puno, al indio principal Auguntin Chambi, teniendo como función principal el ornato de la ciudad en las causas civiles y criminales; además, “tendrá especial atención en que los Yndios acudan puntualissimamente á Misa y Doctrina los días de tablas Domingos y feriados sin que falte persona alguna […] Evitandose entre ellos amansevamienttos (sic), borracheras, taquies [e] Ydolattrias” (Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia, Min 142-02). Se sabe que en 1735 Chambi ostentaba el título de Cacique Principal de Puno y Capitán enterador de la mita de Potosí.

En Puno, en 1812, la situación del ornato de la ciudad, al parecer, fue muy crítica. El Intendente Manuel Quimper se quejaba: “los vecinos de la clase de la plebe y los sirvientes […] arrojan las basuras de cocinas y corrales en las calles más interiores” (Archivo Regional de Puno, 1812). Ante esta situación, Quimper dividió a la ciudad en cuatro manzanas o porciones con sus respectivos alcaldes de barrios. La primera manzana se extendía desde la esquina del Villar del frente de la casa del finado Julián de los Ríos hasta San Juan de Dios y caja de Agua siendo alcaldes Juan de la Cuesta y Juan Cuentas; la segunda desde la esquina de la casa de señora Arce hasta la de Don Juan Cáceres y San Juan de Dios siendo alcaldes Manuel Morel y Manuel Ledesma; la tercera desde la esquina tienda casa de Terroba hasta la Plaza de Puno, arco y circos de la laguna siendo alcaldes Nicolás Tinajeros y Juan Barriga y; la cuarta desde el Villar frontero hasta la Iglesia de Puno y casa del señor Vicario siendo alcaldes Bernardo Portugal y Tadeo Hidalgo.

El 16 de agosto de 1796, el gobernador intendente Antonio de Villaurrutia, informa que el tributo que paga la Villa de Puno, con sus dos parroquias San Juan y San Carlos, es la suma de 3953 pesos 3 reales. En 1825, la intendencia de Puno contaba con una población de 151,646 habitantes, la Villa de Puno, tenía 1743 habitantes y sus anexos de San Pedro de Ycho, 1054 y Santa Rosa de Chiaraque, 424 personas.   

En el Archivo Regional de Puno (ARP), fondo Intendencia, en 1813 se encuentra el padrón de los indios originarios y forasteros de Puno, con sus respectivos ayllus (lamentablemente quemado e incompleto). En dicho documento se menciona la existencia de 23 ayllus con una población tributaria de 613 personas, de los cuales 5 son originarios, 595 forasteros y 13 de la iglesia, siendo los ayllus los siguientes: Manazos, Ytapalluni, Salcedo, Asiruni, Josef de Incauyo, Palcapampa, Collacache, Pumperia, [¿pongos o mitanis de?] Iglesias, Ichu y Pauro, Funiviri, Caracollo, Haylliguaya, Ojerana (sic) Surcabuena y Havallani.    

Respecto a la vida urbana e institucional de Puno, en sus distintas etapas históricas, presenta una configuración territorial y poblacional importante. Durante la etapa colonial, la concentración poblacional solo alcanzaba los alrededores de la Plaza Mayor y el parque Pino. En 1935, los límites del área urbana de Puno, por el norte fue el Arco Deustua, por el extremo sur el Centro Escolar de Varones N° 881, por el este la conformaba la avenida prefecto Arenas o también llamada avenida Mayor Santiago Caballero, por donde pasa el ferrocarril al Muelle (hoy jirón Cahuide), y por el norte el barrio Mañazo y la plazuela Seguin.

La Plaza Mayor de Puno, sin duda, es uno de los espacios públicos más importantes; existe desde 1668, bajo el modelo “damero” hispano. En el centro de la plaza, “antes de 1845, había una pila de piedra porosa, con dos recipientes o tazas regularmente labradas” (El Siglo, 1924). Por gestión del prefecto de Puno, Mariano Basagoitia, en enero de 1856 se instaló la pileta, que fue traída desde Yslay por Felipe Delgado y Valentín Pinto e instalada por el ingeniero José Gonzuret. Tiempo después, en 1917, por iniciativa del inspector de obras Eduardo Pineda y Arce, se remodeló la Plaza Mayor de Puno. Y por iniciativa del comité de damas “Pro-monumento Bolognesi”, se sustituyó la pileta por el monumento a Bolognesi, siendo inaugurado este último el 28 de julio de 1925.

En la primera mitad del siglo XX, las principales calles de Puno, lo constituían: calle Real, luego Comercio (hoy pasaje Lima), calle Los Puentes (hoy jirón Puno), calle Jerusalén (hoy calle Moquegua), calle Tacna, calle Arequipa (Calle del colegio), calle Socavón (hoy calle Lambayeque), calle La Libertad, calle Azángaro (hoy jirón Santiago Giraldo), calle Municipalidad (hoy jirón Deza), calle Ácora (hoy Fermín Arbulú), calle Sandia (hoy jirón Oquendo y parte de jirón Los Incas), calle Juliaca (hoy Teodoro Valcárcel), calle Cajamarca, calle Ica (hoy jirón Conde de Lemos), calle Pumacahua (hoy jirones Mariano H. Cornejo y Lampa), calle La Torre, calle prefecto Arenas (hoy jirón Cahuide). En esta última calle destaca la Plaza Centenario (hoy Parque de las Aguas o de la Cultura) y la planta de energía eléctrica.

En la década de 1930, la ciudad de Puno, contaba con una población de 8 372 habitantes aproximadamente. Las instituciones más importantes fueron: la Prefectura, el Concejo Municipal, la Corte Superior de Justicia (ubicada entre los jirones Cajamarca y Lima), Cuartel de Gendarmes (entre los jirones Lambayeque, Tarapacá y Loreto), el hospital San Juan de Dios (a un costado del Parque Grau, hoy Daniel A. Carrión), el cuartel Cahuide (al frente del mercado Central).

Otros establecimientos fueron, el Camal, ubicado al inicio de la calle Sandia, fue inaugurado en 1910, siendo alcalde Manuel F. Chevarria; la cervecería ubicada en la esquina de las calles Pumacahua y La Torre, Capilla del Hospicio (actual local de radio Onda Azul); las ferias se establecían en los alrededores del Parque Pino y la Plaza Centenario. En estas ferias, según Guerra (1935), destacaban “las “lecheras” de Huaje, las Huertas y Huaraya y las “verduleras” de Ichu, Chimu y Ojerana; a las tejedoras de Juliaca y Caracoto y los sombrereros de Chuquito [Chucuito], los de la península vendiendo zapatos y los de Huancané anilinas”.

En cuanto, a los servicios básicos como el agua se conoce que gran parte de la vida urbana de Puno, la población se abastecía de las afloraciones superficiales del subsuelo. Guerra (1935) menciona la existencia de las siguientes cajas de agua construidas de piedra y cal: Santa Teresa, Cuesta Blanca y Pirhuapirhuani. Además, detalla que el número de piletas distribuidas en las calles de la ciudad llega a 20. “solamente 12 casas de la ciudad tienen establecidas su pileta: un hotel “el Ferrocarril”, y nueve instituciones a saber: Prefectura, Concejo Municipal, Cuartel Cahuide, Correo, Banco Italiano, Club Unión, Hospital (San Juan de Dios), Caja de Depósitos y Centro Escolar de Niñas” (Guerra, 1935, p. 29). La Foundatium Company, entre los años 1890 – 1930, hizo los estudios para traer el agua del río Totorani, lo que años más tarde se hizo realidad.

Los mercados tradicionales más importantes de la ciudad de Puno, sin duda, son el mercado Central o Recova, Laykakota y Bellavista. Respecto, al Mercado Central Guerra (1935), en su Monografía Sanitaria de la provincia de Puno, señala: “A espaldas del Colegio San Carlos, se levanta el mercado al centro de una plaza formada por las calles Sandia, Juliaca, Tacna y Acora […]. Su construcción fue iniciada por el prefecto Coronel José de la Torre por los años de 1891 a 1893 y se terminó el año de 1904, por la municipalidad presidida por el Dr. J. Eduardo Vargas”. Además, indica que el edificio es de adobe con techo de calamina de 3 aguas y piso de cemento. En tanto, el mercado Bellavista fue creado en el año 1964, y el mercado Laykakota fue fundada el 18 de septiembre de 1965.

Dentro del campo educativo, el inglés Guillermo Miller, prefecto en 1825, destacaba que la “ilustración de la casta indígena es el medio del goce de la ciudadanía”. En Puno, el 11 de julio de 1825, se establece la primera escuela de primeras letras de la República, siendo el primer preceptor Pedro de Leyva. El comisionado municipal para la instalación de la referida institución fue el alcalde de segundo voto Vicente Velásquez. Asimismo, el 7 de agosto de 1825, se crea el colegio de Ciencias y Artes y el 29 de diciembre de 1847, se instala el Colegio de Educandas de Santa Rosa.

En la ciudad de Puno, en marzo de 1828, según el periódico El Siglo, existían las siguientes instituciones educativas: Colegio de San Carlos, dirigido por José Gabriel Cosio; Seminario Colegio de San Ambrosio, dirigido por Alberto Barrientos; Liceo Puno, dirigida por María Benavente de Marín; Centro Escolar de Mujeres, dirigido por la señorita María Manuela Yuychud; Centro Escolar de Varones, dirigido por Gustavo A. Rubina; Escuela de San Vicente, que sostiene la Beneficencia y dirigen las Hermanas de la Caridad; ha comenzado su nuevo año la Academia Comercial, que dirige el Dr. Enrique Arevalo. Se conoce que el inspector educativo fue Moisés Yuychud, quien en verano del mismo año, promovió una jornada de capacitaciones con la participación del “Instituto de Maestros de Puno”. 

Este Puno que se está yendo…

“La Plaza de Armas y el Parque Manuel Pino se convierten en anfitriones de desfiles cívicos y pasacalles de fiestas costumbristas, rodeados de pocos barrios, entre otras características que muchos puneños de antaño deben estar recordando…”

Gustavo Medina Vilca

Así versa un huayño pandillero en homenaje a Puno, lleno de nostalgia por el Puno que ya no es el mismo y nos invita a recordar, ¿cómo era Puno antes? Y muchos de los vecinos de la ciudad de Puno recordarán algunas características como las calles adoquinadas, los postes de alumbrado público en palos de eucalipto, el servicio de transporte público diurno y de taxi con paraderos definidos, las tiendas comerciales ubicadas en el jirón Lima y alrededores que formaron parte de la organización y producción de la ciudad junto a la Plaza de Armas y Parque Manuel Pino, que se convertían en anfitriones silenciosos de desfiles cívicos y pasacalles de fiestas costumbristas, rodeados de la existencia de pocos barrios, entre otras características que muchos puneños de antaño deben estar recordando.

Pero ¿qué ha cambiado? Después de 351 años de fundación española y próximos a conmemorar el bicentenario de la República del Perú, tenemos una ciudad con un número mayor vías con gran cantidad de postes de concreto que forma tejidos por el uso de cables, servicios público de transporte caracterizado por la cultura combi, el desorden en la prestación del servicio de taxi como consecuencia de incremento del parque automotor, incremento del comercio ambulatorio en el centro de la ciudad como consecuencia del desborde de la capacidad de los mercados que da lugar al uso social de calles, avenidas, jirones y pasajes del centro de la ciudad para actividades comerciales convirtiéndolos en lugares caóticos e inseguros, la Plaza de Armas y el Parque Manuel Pino son testigos de nuevas formas de entretenimiento de ciertos sectores de la población mezclados con ocasionales turistas. Esta mirada rápida sobre las características de la vida urbana en la ciudad de Puno de hoy, sin duda da cuenta de cambios que han ocurrido de manera improvisada y motivada por las necesidades de los ciudadanos que se establecieron en la ciudad de Puno, atraídos probablemente por su desarrollo institucional público y ser la capital del Departamento de Puno.

El proceso de expansión urbana que experimenta la ciudad viene transformando cada vez más la vida urbana de Puno, y con ello se van cambiado los valores y patrones culturales en la ciudad; por eso, buscar evaluarnos frente al logro de los objetivos estratégicos nacionales formulados en el Plan Bicentenario: El Perú al 2021 como el desarrollo integral y sostenible con la vigencia plena y efectiva de los derechos fundamentales y la dignidad de las personas; acceso equitativo a servicios fundamentales de calidad (educación, salud, agua y saneamiento, electricidad, telecomunicaciones, vivienda y seguridad ciudadana); reducir el sector público y hacer crecer las instituciones del Estado en las regiones, como parte del proceso de descentralización y de erradicación del centralismo; tener política económica estable y previsora que aliente el crecimiento económico sostenido mediante la inversión privada y pública en actividades generadoras de empleos dignos; cerrar las diferentes brechas de desigualdad de recursos y capacidades entre Lima y las regiones, y entre las propias regiones; y considerar a recursos naturales como fundamentales para el sostenimiento de la economía del país porque contribuyen a la satisfacción de las necesidades de la población y al desarrollo de actividades productivas generadoras de bienes y servicios dirigidos tanto al mercado interno como externo; nos muestra que todos estos lineamientos resultan ser una utopía, un anhelo aún lejos de ser realidad, muchos de ellos dependen de la efectividad de las políticas de Estado, la voluntad política y de la implementación de una política económica capaz de incentivar el desarrollo del mercado interno, por tanto, estamos cada vez más lejos del desarrollo para Puno y debemos de contentarnos con el discurso de la gobernabilidad democrática, la libertad y la búsqueda de bien común. 

Sin embargo, para muchos Puno es más grande que sus problemas, pero necesitamos de un verdadero compromiso cívico capaz de motivar un trabajo colaborativo para la solución de los problemas de la ciudad, donde la mayoría de ciudadanos nos involucremos con lo público, retomando aquellos valores y patrones culturales que nos lleven a una mejor condición de vida urbana.

Los Violines de Lima: Homenaje al Tricentenario de la Fundación de Puno

La amplia discografía del departamento de Puno se constituye en el más rico y variado repertorio musical del Perú. Salud por un nuevo aniversario, y sea la música la que nos ayude a ser mejores seres humanos.

Javier Calderón

Puno se apresta a celebrar su 351 Aniversario y en fechas como estas, es inevitable rememorar los diferentes procesos históricos. Aquí no haremos un recuento de acontecimientos, en cambio nos remontamos hasta el año 1968, una fecha especial, pues, en esa época se celebró el Tercer Centenario de traslado de la población de San Luis de Alba a Puno y con este motivo las autoridades de entonces emprendieron ambiciosos proyectos como la realización de obras públicas: el teatro municipal, coliseo cerrado, pavimentación de vías como las avenidas El Sol, La Torre, Laikakota, Floral. El compromiso fue asumido además por la sociedad civil en general y nuevos vientos asomaban a la gran Ciudad del Lago.

De estos emprendimientos, no estuvieron ajenos los músicos. Así que, diferentes conjuntos musicales rindieron su homenaje a este acontecimiento a través de numerosas grabaciones que han sido registradas en sendos discos de larga duración. Si paralelamente se vivía una época ciertamente violenta, el refugio de los hombres y mujeres eran las noches de bohemia, con guitarra y acordeón y el canto elevado al viento.

De esa época una de las grabaciones que impactó con mayor fuerza fue la que hizo el prestigioso conjunto, Los Violines de Lima, dirigido por el reconocido músico Julio Santos. El impacto en los puneños, puneñistas y amantes de la música fue mastodóntico. El long play, a las pocas semanas de haberse lanzado se agotó en todas las tiendas de distribución. Entonces, hubo la necesidad de realizar algunas reediciones, evidentemente el destino fue el mismo.

Los Violines de Lima, fue una agrupación de cuerdas de calificado prestigio en el Perú y el extranjero. Fundado en 1962, los integrantes encontraron múltiples manifestaciones rítmicas y estilísticas de la música peruana: ocho violines, un cello, piano, contrabajo y percusión delinean los contornos precisos. En la grabación dedicada al Tricentenario de Puno tuvieron un especial aporte, la solista Herminia Santander y el coro Brisas del Titicaca, quienes contribuyeron con su aplaudida calidad a que esta producción alcanzará el auténtico colorido del folklore puneño, (El Virrey).  

Dada su calidad interpretativa, este es uno de los discos imprescindibles dentro de la amplia discografía del departamento de Puno. Que duda cabe, el más rico y variado repertorio del Perú, tiene raíces altiplánicas allí donde están enclavadas cada una de las 13 provincias. Recordar es volver a vivir, salud por un nuevo aniversario y sea la música ese instrumento que nos ayude a ser mejores seres humanos.

FICHA TÉCNICA

LADO A

1.       HIMNO A PUNO – Himno (Rosendo A. Huirse – Manuel A. Quiroga)

La música del Himno a Puno, fue compuesta por el músico y compositor Rosendo Huirse, nacido en Santa Rosa de Ayaviri, cuya fecunda inspiración ha enriquecido generosamente el folklore puneño. Uno de sus huayños Paja Brava, fue honrado con el Primer Premio de un Concurso Nacional convocado por “La Cabaña” en Lima.

Las letras del Himno a Puno, pertenecen al doctor Manuel Quiroga, magistrado pomateño, escritor cuya pluma cultivó el verso, la prosa y el teatro, y cuya dedicación a la causa indigenista, tuvo en él casi sentido de vocación.

2.       SANTA ROSA DE JULI – Sicuri (Julián Palacios Ríos)

La música de sicuri ejecutada en “phusas” o zampoñas autóctonas es una de las expresiones musicales más características del Altiplano. La ejecución se realiza por algunas docenas de instrumentistas divididos en dos grupos “arca” e “ira” que tocando separadamente sonidos que aparentemente no dan una secuencia melódica coherente, consiguen, sin embargo, al complementarse, la melodía completa vigorosa y sincopada, sincopación esta que ha influido aún en expresiones modernas, como el vals criollo. La música de sicuri se usa para acompañar la danza de “Los diablos”. El sicuri Santa Rosa de Juli, lleva el nombre de la tierra natal del autor, en donde la captó a fines del siglo pasado. Es un típico sicuri, aimara, vigoroso, casi agresivo, a la vez que melódico y pastoril.

3.       KANTUTA N°3 – Huayño (Víctor Echave)

Víctor Echave, músico y escritor ayavireño es el autor de este huayño de la zona quechua del departamento. Echave, como músico dejó una cantidad de piezas musicales bajo los nombres genéricos de Kantutas, Andinas y Peruvianas, habiéndolas difundido en el país y en el extranjero. Fue además inventor de la guitarra – arpa, instrumento que se conoció como la “echavina”.

En su huayño Kantuta N°3, logró un tratamiento y desarrollo temático, además de inclusión de algunos elementos nuevos, que sin desmerecer las características del huayño puneño, por el contrario le da nuevos valores que abren el camino a posibilidades de mayores desarrollos hacia expresiones más elaboradas.

4.       CARNAVAL DE TAQUILE – Carnaval (Julián Palacios Ortega)

Esta música alegre y galante, es una danza de carnaval que se ejecuta en la isla de Taquile (Isla situada en el lago Titicaca), por jóvenes solteros de uno y otro sexo lujosamente ataviados; los hombres tocan sus zampoñas a la vez que danzan, mientras las mujeres evolucionan entre ellos. El compás ternario de la música y su estructura temática de la riqueza y la variedad de recursos musicales con que cuenta el indígena del Altiplano.

5.       POMATEÑITA – Huayño pandillero (Mauricio Paniagua)

Mauricio Panigua, músico y compositor pomateño, bohemio y autodidacta dejó algunas captaciones y composiciones, la mayoría de las cuales se han perdido. Este huayño, seguramente el mejor logrado del autor, dedicado a su tierra natal, por su singular belleza se ha convertido hoy en uno de los huayños pandilleros clásicos de Puno. El huayño pandillero es una expresión mestiza basada en los sicuris y q’ajelos [q’axilu] autóctonos, que por el uso de instrumentos de cuerdas, violines, mandolinas y guitarras; además del charango, que es un producto mestizo, tiene más recursos musicales y es más elaborado.

6.       LA FANDANGUERA – Marinera (Rosendo Huirse)

El autor de la música del Himno a Puno, dentro de su copiosa producción, tiene tres composiciones denominadas “Marineras Peruanas”, la primera de las cuales es la Fandanguera, cuya vigorosa introducción recuerda el característico bordoneo de las guitarras y guitarrones puneños. La melodía y el “remate” o coda, se prestan más bien para el lucimiento de los violines, mandolinas y charangos de las típicas estudiantinas puneñas. La marinera puneña en general es más melódica y menos movida y sincopada que las modalidades de marinera cultivadas en otras regiones del país.

LADO B

1.       NAYAHUA [NAYAWA] JUCHANITA – Huayño (Julián Palacios Ríos)

Julián Palacios Ríos, maestro con más de medio siglo de fecunda labor pedagógica y músico de formación autodidáctica, desde muy joven se dedicó a la captación y conservación de las diversas manifestaciones folklóricas de Puno. Tiene algunos cientos de captaciones que comprenden letras y música, actualmente en preparación de un cancionero escolar trilingüe castellano – aimara – quechua. El huayño Nayahua Juchanita ‘Yo tengo la culpa’ pertenece a una modalidad sentimental y romántica del huayño puneño. Es el cantar de un desengañado que canta en aimara y castellano, con versos de sencilla y sugestiva belleza: “…nayahua juchanita, jupara muniri…chitisa saquitasapana jani uca ingrataru munamti…”. (…yo tengo la culpa de quererla tanto…alguien me hubiera dicho no ames a esa ingrata…”.

2.       HUAJCHA PUQUITO – Huayño (Zacarías Puntaca)

Este es otro huayño de la zona quechua de Puno, la provincia de Lampa, de donde es su autor, Zacarías Puntaca, música de formación empírica, ha podido producir una cantidad de composiciones, además de haber sido un entusiasta promotor de estudiantinas y conjuntos musicales. Este huayño, que es producto de una dolorosa y trágica vivencia del autor ha sido y sigue siendo uno de los más gustados en Puno, no dejando de ser también notables sus sentidas letras: “…Huajcha Puquito me llaman todos, porque no tengo padre ni madre…solo solito me había quedado…”.

3.       QUITULLAJAMPI SARASCTUA [KITULAJAMPI SARASKTAWA] – Huayño pandillero (Alberto Rivarola)

Con este huayño, el autor ganó un segundo premio en un concurso nacional convocado por Radio Nacional. Alberto Rivarola escritor, gran cultor de la guitarra clásica y compositor de cantidad y variedad de obras, es uno de los músicos más recordados de Puno, su tierra natal. Su inquietud artística hizo que fuera uno de los primeros artistas que al frente de una de las más recordadas estudiantinas típicas de Puno, “La Duncker”, grabara música puneña para su difusión en el país y en el extranjero, y también uno de los primeros que publicara música puneña.

4.       CHOLITAS PUNEÑAS – Huayño pandillero (Víctor Cuentas A.)

Hay canciones que se convierten en símbolos para los pueblos, como la polka “Callao” o el vals “Melgar” o “La Flor de la Canela”. Puno, tiene también un huayño pandillero que es como su himno, y este es “Cholitas Puneñas” al cual su autor pusiera originalmente el título aimara de “Laram Qota” (Lago Azul). Víctor Cuentas, escritor y músico puneño, es el autor de la música y letras de este huayño, letras que dicen: “Cholitas puneñas somos, venimos del Lago Azul. Donde el sol incendia maravillas y la luna soledosa surca como velero de amor…traemos en las pupilas un paisaje arrobador, de colinas llenas de misterio y de pampas rumorosas, y de cielos llenos de arrebol”. La versión interpretada se ciñe fielmente al original publicado por el autor.

5.       NO ME OLVIDES – Marinera pandillera (Carlos Rubina Burgos)

Esta marinera que, por su melodía, y cadencia señorial puede calificarse como la típica marinera puneña, fue fruto de la inspiración del desaparecido maestro puneño, Carlos Rubina Burgos, forjador de innumerables generaciones de puneños en las aulas del colegio San Carlos de Puno. Distinguido músico y pintor, fue uno de los fundadores y primer director del Centro Musical Theodoro Valcárcel. Ha dejado algunas pocas y notables composiciones entre las cuales destaca esta marinera a la cual los discípulos del autor singularizaron con el nombre de “No me olvides”.

6.       CACHARPARI – Cacharpari (Julián Palacios Ortega)

Hay una modalidad del sicuri puneño que es más melódica y sentimental y que se ejecuta para despedir los grandes festejos patronales. Se denomina en general “Cacharpari” (Despedida), y tal vez por su tónica más nostálgica y sentida, se ha prestado a la adaptación de letras, por inspiración popular y se han convertido en huayños. El “Cacharpari” de este programa fue aprendido por el arreglista durante la octava de la Fiesta de la Virgen de la Candelaria, patrona de Puno, en el año 1945. Julián Palacios Ortega, ingeniero de minas puneño, con estudios de guitarra y violín en el Conservatorio Nacional de Música y en la Escuela Regional de Arequipa, es quien ha colaborado con las instrumentaciones de las piezas folklóricas del presente programa.