Redacción: Diario Los Andes
La firma del contrato de préstamo entre el Banco Mundial y el Estado peruano continúa en suspenso, pese a que los recursos están destinados a financiar el proyecto de ampliación del servicio de agua potable y alcantarillado en la ciudad de Puno, conocido como el “Convenio 025”.
De acuerdo con el más reciente reporte del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), emitido el 13 de febrero, el contrato aún no ha sido suscrito, lo que retrasa el acceso a los S/ 800 millones previstos para ejecutar esta importante obra de saneamiento.
Cabe recordar que el alcalde de Puno, Javier Ponce Flores, había señalado anteriormente que la firma del documento se concretaría, como máximo, a finales del 2025. Sin embargo, hasta la fecha no se registran avances oficiales en la formalización del financiamiento.
El presidente del comité de vigilancia del Convenio 025, Eduardo Suni, expresó su preocupación por la demora y cuestionó la falta de prioridad otorgada al proyecto. Según indicó, mientras no se concrete la suscripción del préstamo y no se cumplan los plazos técnicos, la iniciativa corre el riesgo de estancarse.
El proyecto fue declarado viable el 6 de junio de 2025. Desde esa fecha, la unidad formuladora contaba con un año para elaborar y registrar las fichas técnicas correspondientes; sin embargo, el plazo está próximo a vencerse en junio y no se evidencian progresos significativos.
Dirigentes locales advierten que, de no acelerarse las gestiones, se podría comprometer una inversión clave para mejorar el acceso a agua potable y el tratamiento de aguas residuales en la ciudad, una necesidad urgente para miles de familias puneñas.

