Redacción: Thais Astoquilca Rivera
A más de una semana de los huaicos que azotaron Arequipa, la situación en los distritos de Yanahuara y Cayma continúa siendo crítica. La ayuda humanitaria y las labores de limpieza resultan insuficientes, mientras cientos de viviendas permanecen con daños estructurales y defensas improvisadas ante el riesgo de nuevas lluvias.
En Yanahuara, la Contraloría emitió una alerta tras verificar que la descolmatación de la torrentera El Chullo es insuficiente. El cauce mantiene material acumulado y, en el puente La Concordia ya derruido, el encauzamiento apenas alcanza los 4 metros de ancho, por lo que se requiere un proyecto de ampliación. Más de 1,500 personas resultaron afectadas y vecinos de urbanizaciones como Buena Vista y San Agustín continúan retirando barro con palas y baldes.
En Cayma, más de 220 viviendas fueron inundadas y 13 kilómetros de vías urbanas quedaron severamente dañados. En la asociación Señor de los Milagros, las familias damnificadas dependen aún de ollas comunes y carpas de Defensa Civil. Aunque el Gobierno anunció el envío de maquinaria y bonos de arrendamiento, los pobladores exigen acciones más rápidas. “Necesitamos ayuda, no podemos seguir sacando lodo con escobas”, reclamaron.

