Redacción: Alexandra Sanca
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el conflicto con Irán se resolverá pronto y garantizó que ese país jamás obtendrá un arma nuclear. Durante un mitin en Nueva York, el mandatario aseguró que la operación militar “Furia Épica”, lanzada el pasado 28 de febrero, logró frenar las ambiciones del régimen de Teherán.
Pese al discurso confrontativo, delegaciones de ambos países mantienen conversaciones indirectas a través de mediadores paquistaníes. El objetivo principal de este acercamiento diplomático es destrabar la crisis y reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave para el comercio mundial de petróleo. Aunque existen estos contactos, la Casa Blanca ha evitado ofrecer detalles sobre el estado actual de las negociaciones.
La urgencia de la situación internacional obligó al presidente a modificar su agenda de manera imprevista. Trump canceló su viaje de descanso a Nueva Jersey y anunció que no asistirá a la boda de su hijo Donald Trump Jr. en las Bahamas para regresar a Washington. A través de sus redes sociales, el mandatario argumentó que su presencia en la capital es indispensable en este momento crucial.
En paralelo a la crisis en Medio Oriente, el gobierno estadounidense ha intensificado su política exterior en la región latinoamericana. En las últimas semanas, la administración de Trump aumentó la presión sobre el régimen de Cuba mediante la aplicación de un bloqueo petrolero. Asimismo, se confirmó el inicio de acciones judiciales directas contra el expresidente cubano Raúl Castro.

