Erick Álvarez Zela, de 35 años, permanece internado en el hospital Honorio Delgado Espinoza luego de denunciar que fue secuestrado y brutalmente agredido por tres delincuentes en el distrito de Socabaya. El hecho ocurrió la noche del último martes cuando buscaba refugiarse del frío en un cajero bancario.
Según relató la víctima, caminaba por la urbanización San Martín con la intención de pasar la noche en el interior de un cajero automático ubicado en la avenida Socabaya. Sin embargo, antes de ingresar al lugar fue interceptado por tres sujetos que lo obligaron a subir a un automóvil.
El hombre señaló que los agresores lo golpearon dentro del vehículo y le exigieron que entregara tarjetas bancarias y claves de cuentas que supuestamente poseía. De acuerdo con su versión, los delincuentes creyeron que tenía dinero debido a la ropa y el calzado que había recibido días antes como ayuda.
Violenta agresión
Erick explicó que vive en la calle desde hace aproximadamente ocho años y sobrevive gracias a la venta de caramelos y a la ayuda de algunas personas. Afirmó que no posee cuentas bancarias ni recursos económicos. Cuando les indicó a sus captores que no tenía dinero ni tarjetas, los ataques se intensificaron.
La víctima relató que fue trasladada a una zona aislada donde continuó siendo golpeada. Producto de la agresión sufrió una fractura en la tibia izquierda. El hombre no pudo precisar qué objeto utilizaron los delincuentes para causarle la lesión, pero señaló que la violencia fue constante durante el ataque.
Abandonado y herido
Tras la agresión, los delincuentes lo abandonaron en una calle del sector Ciudad Mi Trabajo, en Socabaya. Además, se llevaron las prendas que había recibido como donación. Pese a sus heridas, logró arrastrarse hasta una vivienda cercana para pedir ayuda. Los vecinos alertaron sobre la situación y posteriormente fue trasladado al hospital Honorio Delgado Espinoza.
Actualmente permanece en la sala de emergencia del nosocomio. Debido a la gravedad de la fractura, requiere hospitalización y espera la disponibilidad de una cama para continuar su tratamiento médico.
La víctima también solicitó apoyo para afrontar su recuperación, alimentación y atención médica mientras permanece internada. Las circunstancias del hecho deberán ser investigadas por las autoridades correspondientes.

