El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue proclamado candidato presidencial del partido oficialista Nuevas Ideas para las elecciones previstas en febrero de 2027. La nominación fue oficializada tras las elecciones internas de la agrupación política, en las que también fue ratificado como compañero de fórmula el actual vicepresidente, Félix Ulloa.
La candidatura permitirá a Bukele buscar un tercer mandato consecutivo, posibilidad que surgió luego de las reformas constitucionales aprobadas por la Asamblea Legislativa en 2025. Los cambios eliminaron las restricciones a la reelección presidencial y modificaron diversos aspectos del sistema político salvadoreño.
Reformas constitucionales permitieron la nueva candidatura
Las modificaciones aprobadas por el Congreso establecieron la reelección presidencial indefinida, ampliaron el periodo de gobierno de cinco a seis años y eliminaron la segunda vuelta electoral. Asimismo, dispusieron la sincronización de las elecciones presidenciales y legislativas.
Bukele asumió la Presidencia en 2019 y comenzó su segundo mandato en 2024. Con el ajuste constitucional, el actual periodo concluirá en 2027, año en el que volverá a postular a la jefatura del Estado. La proclamación del mandatario se produjo sin cambios en la fórmula oficialista, ya que Félix Ulloa continuará como candidato a la Vicepresidencia.
Alta aprobación y críticas internacionales
El presidente salvadoreño mantiene elevados niveles de aprobación ciudadana, principalmente por su política de seguridad y el régimen de excepción vigente desde 2022 para combatir a las pandillas.
Su estrategia ha sido asociada con una reducción significativa de los homicidios y el debilitamiento de organizaciones criminales. Sin embargo, organismos internacionales de derechos humanos han expresado preocupación por denuncias de detenciones arbitrarias y presuntas vulneraciones de derechos fundamentales durante la aplicación del régimen.
Bukele puso fin en 2019 a tres décadas de bipartidismo en El Salvador y, en la actualidad, su partido cuenta con una amplia mayoría en la Asamblea Legislativa. Mientras sus seguidores destacan los resultados de su gestión en materia de seguridad, sectores críticos sostienen que existe una concentración de poder en el Ejecutivo y un debilitamiento de los contrapesos institucionales.

