La muerte del suboficial PNP Diego Manuel Vela Rodríguez, de 21 años, ocurrida la madrugada del 30 de agosto en Trujillo, quedó envuelta en versiones contradictorias que deberán ser esclarecidas por las investigaciones.
Acta policial y diagnóstico médico
El documento policial elaborado esa mañana señala que a las 5:50 a. m. se reportó un “atentado por PAF hacia un efectivo policial” en la avenida Francisco de Zela. Al llegar, los agentes encontraron al suboficial herido y lo trasladaron al Hospital Belén, donde la médica de turno diagnosticó “TEC severo, heridas múltiples por PAF”. Criminalística fue notificada para levantar indicios en la escena.
Versión oficial y dudas
El general PNP Ricardo Espinoza negó que se tratara de un asesinato. Según su versión, Vela habría intentado ingresar a su vivienda sin llaves y cayó desde el tercer piso, lo que le ocasionó la muerte. Sin embargo, esta explicación contrasta con el acta policial y el diagnóstico médico, que registran impactos de bala.
La investigación deberá determinar si la caída fue la causa principal de las lesiones o si ocurrió tras un ataque con arma de fuego. Se analizarán la trayectoria de los proyectiles, la ubicación de casquillos y las comunicaciones del agente.
El caso adquiere relevancia por la versión del empresario Luis Miguel Llanos, quien afirmó que Vela intentaba denunciar presuntos actos de corrupción policial. Además, la muerte ocurrió horas después del secuestro del empresario Jenss Lara y el asesinato de cuatro personas en Trujillo, lo que refuerza la necesidad de esclarecer si ambos hechos están vinculados o fueron independientes. Las diligencias de la Policía y el Ministerio Público serán claves para establecer la verdad sobre las últimas horas de vida del suboficial.

