El comedor popular Once de Mayo, ubicado en el distrito de Cayma, realizará una jornada solidaria de venta de adobo arequipeño para recaudar fondos destinados a la compra de una refrigeradora y la renovación de equipos de cocina. La actividad se desarrollará el próximo 28 de junio y busca fortalecer el servicio que brinda a familias de escasos recursos y adultos mayores.
Durante los últimos 20 años, este comedor ha preparado almuerzos para vecinos de la zona gracias al trabajo voluntario de sus socias. Sin embargo, el desgaste de los utensilios y la necesidad de mejorar las condiciones de conservación de los alimentos han generado la urgencia de adquirir nuevos equipos.
Buscan mejorar la atención
La venta solidaria se realizará desde las 6:00 de la mañana en el local ubicado en la Asociación Once de Mayo, manzana I, lote 1, zona B, junto al local social. Cada porción de adobo tendrá un costo de 16 soles y las reservas pueden efectuarse mediante el WhatsApp 959235097.
Ruth Condori, secretaria del comedor, informó que actualmente atienden entre 45 y 50 personas por día. La mayoría de beneficiarios son adultos mayores y familias con limitados recursos económicos.
La dirigente explicó que el apoyo alimentario que reciben permite cubrir únicamente 40 raciones diarias. A pesar de ello, las integrantes del comedor preparan más porciones para responder a la demanda existente en la comunidad.
Dos décadas de servicio
El comedor funciona gracias al esfuerzo de 15 socias que se organizan por turnos para preparar los alimentos. En varias ocasiones, complementan los insumos disponibles para evitar que algún usuario quede sin atención.
Según explicó Condori, la principal necesidad es adquirir una refrigeradora que permita conservar adecuadamente los productos. Además, buscan reemplazar ollas y otros implementos que presentan un avanzado desgaste debido a dos décadas de uso continuo.
La historia del comedor Once de Mayo comenzó hace 20 años en módulos de madera. Fue impulsado por un grupo de vecinas que aportaban alimentos y recursos propios para apoyar a sus familias y a otros pobladores de la zona.
Con el paso de los años, el comedor recibió apoyo de instituciones públicas. Sin embargo, sus dirigentes señalan que aún existen necesidades pendientes para garantizar una atención adecuada. Por ello, esperan que la población participe en la adobada solidaria y contribuya a fortalecer este importante servicio comunitario.

