El fuerte oleaje que afecta el litoral arequipeño comenzó a comprometer los terrenos agrícolas del sector La Calderona, en la provincia de Camaná. El avance del mar ha empezado a deteriorar el bordo de piedra que protege las áreas de cultivo, incrementando el riesgo de que el agua ingrese a los sembríos y genere pérdidas para los agricultores de la zona.
Los productores alertaron que la fuerza de las olas sobrepasa la barrera de protección instalada en la franja costera. Según indicaron, esta situación amenaza directamente las tierras de cultivo y podría afectar la producción agrícola si no se ejecutan trabajos de emergencia en el menor tiempo posible.
Agricultores solicitan intervención urgente
Ante el deterioro del bordo de piedra, los agricultores solicitaron la intervención inmediata de la Junta de Usuarios y de las autoridades competentes. El principal pedido consiste en el envío de maquinaria pesada para reforzar la estructura de protección y evitar que el mar continúe avanzando sobre los terrenos agrícolas.
De acuerdo con los productores, la falta de una respuesta oportuna podría provocar la inundación de los sembríos y generar pérdidas económicas para decenas de familias que dependen de la actividad agrícola en este sector de la provincia de Camaná.
Los hombres y mujeres del campo señalaron que el reforzamiento del bordo resulta indispensable para reducir el impacto del oleaje y proteger las áreas de producción que actualmente se encuentran expuestas al avance del mar.
Oleaje incrementa el riesgo en la franja costera
El pedido de los agricultores coincide con el periodo de fuerte oleaje que afecta al litoral peruano. Este fenómeno incrementa el impacto de las olas sobre la costa y acelera los procesos de erosión en sectores vulnerables.
En el caso de La Calderona, la presión constante del mar ha comenzado a debilitar la barrera de piedra que protege los cultivos. La situación mantiene en alerta a los productores, quienes esperan que las autoridades actúen antes de que el agua alcance las áreas de siembra.
Los agricultores reiteraron que la ejecución de trabajos preventivos permitirá reducir el riesgo de inundaciones y proteger la producción agrícola de la zona. Mientras tanto, permanecen atentos a la evolución del oleaje y a la respuesta de las entidades competentes frente a esta emergencia.

