Redacción: Julissa Aquino
Cientos de pobladores en las partes altas de los distritos de Cerro Colorado y Cayma no cuentan con agua potable desde el 19 de febrero, día en que huaicos terminaron rompiendo la línea de conducción N3 de Sedapar. En la asociación La Cabaña (Cerro Colorado) más de 600 pobladores se quedaron sin el líquido elemento poniendo en riesgo la salud de niños, jóvenes y adultos.
“Todavía no ha llegado el municipio de Cerro Colorado ni el Gobierno Regional (…) No tenemos agua desde el viernes y ahora pedimos a Sedapar que nos envíe 2 tancadas porque nosotros tenemos dos zonas, una de vivienda y otra de granja, ojalá que nos atienda”, indicó el presidente de la asociación, Francisco Kala.
La misma situación se vive en Embajada de Japón (Cayma) donde tampoco tienen el servicio de agua potable. “Pedimos que las autoridades vengan hasta el último rincón porque toda Embajada de Japón está perjudicada (…) Nosotros estamos recepcionando el agua de la lluvia y le echamos cloro para consumirla porque no podemos comprar agua”, dijo la señora Kimberly.

