El mandatario saliente confirmó que el Ministerio de Justicia emitirá el informe técnico sobre la gracia presidencial en los próximos días. El Ejecutivo concentra sus esfuerzos en atender la emergencia por el sismo en Junín antes de la transmisión de mando.
A solo una semana de culminar su mandato constitucional, el presidente José María Balcázar abordó el pedido de indulto presentado a favor del exjefe de Estado Pedro Castillo. El jefe de Estado informó que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos se encuentra elaborando el informe técnico correspondiente, el cual quedaría listo en el transcurso de las próximas horas para su respectiva evaluación.
El mandatario explicó que este documento técnico permitirá tomar una postura fundamentada, aunque prefirió no adelantar si el fallo resultará favorable o desfavorable para el peticionante. Asimismo, aclaró que el análisis del expediente sufrió una pausa temporal debido a que el Gabinete Ministerial volcó sus esfuerzos a la atención de la emergencia sísmica registrada en Junín, que dejó seis fallecidos.
Resolución final sobre el indulto podría pasar a la siguiente gestión
Respecto a la posibilidad de que la decisión final recaiga en la administración entrante de Keiko Fujimori, Balcázar no descartó ese escenario y remarcó que la evaluación del caso permanece abierta. El gobernante argumentó que un clima de concertación política permitirá analizar la situación con mayor serenidad y estabilidad institucional durante los próximos meses.
El mandatario enfatizó que su prioridad actual se centra en gestionar el auxilio para las familias damnificadas en el centro del país. Diversos ministros de Estado continúan desplegados en las localidades afectadas para coordinar las labores de reconstrucción y asistencia humanitaria antes de concretar la salida del Gobierno transitorio.
Gobierno saliente alista transferencia de mando con cuentas en orden
En la recta final de la transición democrática, Balcázar ratificó que su administración trabaja para entregar las finanzas públicas en estado óptimo y bajo la fiscalización de la Contraloría General de la República. Esta precisión surge tras los cuestionamientos del sector parlamentario sobre supuestos gastos superfluos en distintas carteras del Ejecutivo.
El presidente subrayó la necesidad de retomar la tradición republicana de transferir el poder de forma ordenada y transparente. De este modo, la gestión actual busca sentar un precedente de estabilidad institucional que reduzca la incertidumbre política previa a la asunción de las nuevas autoridades.

