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Desarrollo social en Puno por los suelos

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Un reciente estudio elaborado por Centrum PUCP sitúa a la región en los últimos lugares, señalando como uno de los principales factores a la inseguridad ciudadana que impide que la sociedad consolide sus potencialidades.

El reciente Índice de Progreso Social Regional del Perú (IPSRP) 2024, elaborado por Centrum PUCP en colaboración con Social Progress Imperative, destaca un preocupante panorama para la región Puno, que ocupa uno de los últimos lugares en el ranking nacional. Este índice, que mide el desarrollo social a través de 52 indicadores, señala a la inseguridad ciudadana como uno de los principales factores que obstaculizan el avance en la región.

SITUACIÓN

Con apenas 51.3 puntos, Puno se encuentra en el rango más bajo de progreso social, acompañada de regiones como Ucayali y Huancavelica, a diferencia de Moquegua, que lidera el índice con 66.4 puntos gracias a su adecuada gestión educativa y respeto por las libertades personales. Puno enfrenta un alto nivel de insatisfacción entre su población, agravado por actos de violencia y criminalidad. Esta situación no solo limita el bienestar de sus habitantes, sino que también obstaculiza oportunidades de desarrollo económico y social.

El informe resalta que, a pesar de un incremento promedio de 0.7 puntos en el progreso social a nivel nacional desde 2021, las brechas entre las regiones de la costa, sierra y selva siguen siendo significativas. Además, 18 de las 25 regiones del país se ubican en los niveles Medio Bajo o Bajo del índice, reflejando un estancamiento en áreas críticas como salud, educación y seguridad.

Según Luis Del Carpio, director de Centrum PUCP, el crecimiento económico posterior a la pandemia no se ha traducido en mejoras sociales debido a políticas ineficaces y la creciente inflación.

El caso de Puno pone en evidencia los retos estructurales que enfrentan muchas regiones del Perú, especialmente en la sierra y la selva. Mientras que regiones como Moquegua y Arequipa han logrado avances sostenidos, la falta de estrategias específicas para abordar problemas como la inseguridad, el acceso limitado a servicios básicos y las desigualdades educativas sigue siendo un obstáculo para el desarrollo equitativo del país.

A TOMAR EN CUENTA

 Las zonas de desarrollo más bajo fueron Loreto y Puno. Estas observaron un avance progresivo, aunque siguen en grados bajos de avance social. Loreto registró 52.3 puntos, en cambio Puno alcanzó 51.3 puntos. Uno de los problemas más significativos es la alta informalidad que ambos muestran, lo que restringió su avance. Los desafíos en estas áreas se centrarán en garantizar servicios fundamentales como la educación, la salud y el acceso a agua potable, que demandan acciones particulares en cada sector.

Es crucial reconocer las deficiencias a las que se enfrenta cada departamento, ya que estas impiden una auténtica conexión entre la competitividad económica y el progreso social. Esto es importante ya que el avance social se basa, en gran parte, en las decisiones de los encargados de las políticas públicas, quienes tienen la responsabilidad de administrar los recursos para proporcionar servicios de alta calidad.

OTRAS REGIONES

Asimismo, este índice revela que solo cinco regiones —Moquegua, Tumbes, Huánuco, Áncash y Lima Provincias— han mejorado sus niveles de seguridad desde 2016. Mientras Moquegua lidera el progreso social con 66.4 puntos en el rango Medio Alto, regiones como Lima Metropolitana, Callao y otras partes del país muestran retrocesos alarmantes debido al incremento de la inseguridad ciudadana.

Lima Metropolitana, por ejemplo, ha experimentado una reducción del 30 % en sus indicadores de seguridad entre 2016 y 2024, atribuida al auge de delitos violentos y al crimen organizado. A nivel regional, la costa retrocedió un 11%, mientras que la sierra y la selva registraron caídas del 15 % y 14 %, respectivamente. Este deterioro también afecta a zonas como Madre de Dios, que sufrió una caída del 66 % en su seguridad personal debido a actividades ilegales como la minería informal.

Por otro lado, el informe destaca que Moquegua, Arequipa e Ica continúan liderando en oportunidades desde 2017, aunque con leves retrocesos en sus puntajes. En contraste, regiones como Lima Metropolitana, Callao y Lima Provincias enfrentan desafíos significativos, especialmente en sostenibilidad ambiental. Estos problemas, combinados con la percepción de inseguridad, agravan las desigualdades estructurales.

“El bienestar de los hogares sigue amenazado por la desnutrición, la anemia y la inseguridad. Si queremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos implementar políticas focalizadas y sostenibles que mejoren las condiciones de vida de la población”, enfatizó, Luis Del Carpio, de Centrum PUCP.

Finalmente, el IPSRP 2024 subraya la urgente necesidad de abordar la inseguridad y la desigualdad como factores clave para impulsar el desarrollo del país.

SEIS AÑOS DE RETROCESO

Un reciente informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), titulado “Perú: Evolución de la Pobreza Monetaria 2014-2023”, revela una preocupante regresión en la lucha contra la inseguridad ciudadana. Los índices registrados en 2023 sitúan al país en niveles comparables a los de 2017, evidenciando un retroceso de casi siete años en esta materia.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Programas Presupuestales, el 27,1 % de la población urbana mayor de 15 años reportó haber sido víctima de algún delito en 2023, cifra que representa un aumento de 4,2 puntos porcentuales respecto al 22,9 % registrado en 2022. Este incremento es considerado altamente significativo y marca un deterioro en la seguridad de los ciudadanos.

El informe destaca que, desde 2021, los niveles de victimización han crecido de manera sostenida. En ese año, solo el 18,2 % de los encuestados reportaron haber sido afectados por hechos delictivos, mientras que en 2023 la cifra se aproxima a los niveles de 2016 (28,8 %) y 2017 (26,4 %).

DELITOS REPORTADOS

Se presentan robo o intento de robo de vehículos y autopartes, hurto de objetos personales como dinero, carteras y celulares, amenazas, intimidaciones y maltrato físico o psicológico, delitos graves como ofensas sexuales, secuestros, extorsiones y estafas.

El INEI también detalla que el impacto de estos delitos ha afectado principalmente a zonas urbanas, donde el crecimiento de actividades delictivas organizadas y el debilitamiento de la seguridad pública han generado un ambiente de mayor vulnerabilidad para los ciudadanos.

COMPARACIÓN CON EL PERIODO PREPANDEMIA

En relación con el periodo prepandemia (2019), el porcentaje de victimización ha aumentado en 0,5 puntos porcentuales, una diferencia que, aunque no significativa en términos estadísticos, confirma la tendencia negativa en el país.

Este informe refleja la magnitud del desafío que enfrenta el Perú en términos de seguridad ciudadana y subraya la necesidad de implementar políticas efectivas para revertir este retroceso. La inseguridad no solo afecta la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también amenaza la cohesión social y el desarrollo económico del país.

Identificar estos retos facilita entender que, aunque el desarrollo económico es imprescindible, no es suficiente para que la población obtenga beneficios de este. Nuestras autoridades poseen la enorme obligación de transformar los recursos en aumento —obtenidos de un crecimiento económico más elevado— en obras públicas, proyectos y acciones que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos.

DATO

Dentro de las 26 regiones analizadas, únicamente Moquegua llega al nivel de progreso social Medio Alto (65 a 74 puntos), resaltando la diversidad en la nación. Otras regiones como Arequipa destacan, no así la región Puno.

ESCRIBE: EDUARDO MAMANI

Perú atraviesa grave crisis alimentaria

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El 54 % de la población peruana no logra cubrir sus necesidades básicas con sus ingresos, mientras que un 29 % vive en situación de pobreza. Los 10 soles de Dina Boluarte están lejos de la realidad de una buena alimentación.

No hay duda que en el país hay un problema de alimentación. El hambre en el Perú se está intensificando por la inflación, la pobreza y la ausencia de políticas efectivas, condiciones que agravan esta crisis, así lo advirtió el especialista en economía, Patricio Lewis.

Asimismo, el incremento de la canasta básica familiar afecta a los hogares vulnerables, debido a la insuficiencia de los programas sociales para cubrir las necesidades urbanas. Además, se alertan sobre los altos índices de anemia y desnutrición, subrayando la urgencia de implementar medidas inclusivas para abordar esta crisis.

CAUSAS DEL HAMBRE

Según Lewis, la inseguridad alimentaria y la pobreza figuran como causas principales del incremento del hambre, exacerbadas por políticas gubernamentales inadecuadas y fenómenos climáticos, estos factores dificultan que las familias accedan a una dieta balanceada, mientras que la inflación agrava la situación.

Cabe precisar que, durante 2023, el costo de la canasta básica subió cerca del 11 %, impactando especialmente a los hogares de menores ingresos, que destinan alrededor del 50 % de su presupuesto a alimentos.

La recesión económica también jugó un rol clave, con una caída del Producto Bruto Interno (PBI) del -0.55% y una reducción en los ingresos reales de las familias, que ahora enfrentan una mayor proporción de gastos alimenticios.

IMPACTO DE LA INFLACIÓN

En 2023, Perú enfrentó una inflación significativa, con un pico del 8.99 % en febrero, reflejando uno de los niveles más altos en la última década, este periodo prolongado fuera del rango meta inflacionario impactó severamente en el poder adquisitivo de las familias, con una recuperación visible recién en enero de 2024, cuando la inflación regresó al rango meta del 2.95 %.

Aunque en septiembre de 2024 se alcanzó un nivel más bajo de 1.49 %, la pérdida de ingresos reales dejó consecuencias duraderas. En ciudades como Arequipa, los ingresos promedio ajustados por inflación disminuyeron en 200 soles, dejando a muchas familias con menos capacidad para cubrir sus necesidades básicas.

CRISIS ECONÓMICA Y POBREZA

Un estudio del Instituto de Estudios Peruanos reveló que el 54 % de la población no logra cubrir sus necesidades básicas con sus ingresos, mientras que un 29 % vive en situación de pobreza, esto significa que casi un tercio de la población no puede costear una canasta básica mensual, enfrentando carencias en aspectos esenciales como alimentación y vivienda.

Además, cerca del 6 % de los peruanos, unos 1.9 millones de personas, se encuentran en pobreza extrema, lo que refleja una crisis económica que afecta de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables.

INSEGURIDAD ALIMENTARIA

El aumento en los precios de los alimentos ha tenido consecuencias devastadoras, según un reciente informe de IPSOS, el 42 % de los encuestados indicó haber dejado de comer por falta de dinero en los últimos 30 días, mientras que el 52 % de la población enfrenta inseguridad alimentaria.

Esta situación implica un acceso limitado a alimentos de calidad y un consumo insuficiente de proteínas, en promedio, los peruanos consumen 88 gramos de proteínas por día, muy por debajo de los niveles recomendados, lo que agrava la desnutrición y la desigualdad económica.

CANASTA BÁSICA FAMILIAR

La canasta básica familiar es un conjunto de bienes y servicios esenciales que un hogar necesita para cubrir necesidades como alimentos, vivienda y salud, siendo su costo el que tiene un impacto directo en la calidad de vida de las familias y en la definición de políticas sociales para combatir la pobreza.

Durante 2023, el costo mensual de la canasta básica familiar en Perú alcanzó los 446 soles, un aumento significativo en comparación con los 251 soles registrados en 2022.

Es así que para una familia de cuatro personas, esto significa que se necesita un ingreso mensual de al menos 1.001 soles (33 soles diarios) únicamente para cubrir las necesidades alimenticias, este incremento refleja la presión económica que enfrentan los hogares peruanos debido al aumento en los precios de los bienes esenciales.

POLÍTICAS PARA COMBATIR EL HAMBRE

A pesar de que la pobreza rural sigue siendo un problema grave, la situación en las áreas urbanas ha empeorado significativamente en los últimos cinco años.

Según Lewis, los programas sociales como Juntos están enfocados en el ámbito rural, dejando de lado las necesidades crecientes en las ciudades. Asimismo, la falta de una estrategia urbana clara contra la pobreza y la inseguridad alimentaria limitó los avances en estas áreas.

Aunque en 2021 se aprobó la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional, y en 2023 se anunció una estrategia contra la pobreza urbana, aún no se implementó una política efectiva que garantice acceso adecuado a alimentos nutritivos para todos los peruanos.

OBSTÁCULOS ALIMENTARIOS

Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el costo de una dieta saludable en América Latina y el Caribe es de aproximadamente 4.08 dólares diarios por persona, lo que equivale a 15.50 soles, esto destaca la complejidad de mantener una alimentación adecuada para muchas familias, especialmente aquellas con ingresos limitados, que no logran cubrir siquiera el costo de los alimentos mínimos necesarios para una dieta balanceada.

BURLA

Recientemente, la presidenta Dina Boluarte sugirió que con “10 solcitos” se puede preparar sopa, segundo y postre, una declaración que generó debate sobre las posibilidades reales de cubrir las necesidades alimenticias diarias con un presupuesto tan reducido.

Este comentario pone en perspectiva las crecientes dificultades que enfrentan las familias peruanas para acceder a una alimentación adecuada, en un contexto donde los precios de los productos esenciales continúan en aumento.

La realidad económica subraya la importancia de ajustar las políticas públicas para garantizar que los hogares puedan cubrir sus necesidades básicas y llevar una vida digna.

DATO

Según Patricio Lewis, en Arequipa, el hambre afecta gravemente a la salud infantil, es así que 4 de cada 10 niños de 6 meses a 3 años sufren de anemia, además, el 4.7 % de niños menores de 5 años padece de desnutrición crónica.

CIFRA

19.6 Es el puntaje obtenido por Perú en el Índice Global del Hambre (IGH) 2024, el mismo que en 2023, lo posicionó como el peor en los últimos 15 años.

ESCRIBE: FLOR BARRIOS CARBAJAL

Pequeña minería da golpe político en el país

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Lo sucedido con Rómulo Mucho, no solo es la caída de un ministro, sino un auténtico quiebre en la política nacional y la consolidación de los pequeños mineros a expensas de la gran minería que quiere ahogarlos.

Por primera vez en la historia peruana, los intereses económicos de una actividad emergente, como es la minería informal, parecen haberse impuesto a los de las grandes corporaciones mineras. El reciente otorgamiento de 87 votos en el Congreso para ampliar el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) evidencia un cambio significativo en el equilibrio de poder económico y político en el país.

El abogado Raúl Noblecilla destacó la importancia de este hecho. “El 26 de noviembre de 2024 marcó un hito político. El Congreso de la República censuró al ministro de Energía y Minas, Rómulo Mucho Mamani, quien representaba una política incapaz de atender las necesidades del sector minero informal y ancestral. Su gestión, caracterizada por indiferencia y complacencia hacia las grandes corporaciones mineras, simbolizó el abandono estatal hacia los verdaderos trabajadores del país”, afirmó.

¿PEQUEÑOS?

El abogado Javier Bernal Salas, vinculado a la Confederación Nacional de Pequeña Minería y Minería Artesanal, señaló que la gran minería controla el 90 % de las concesiones a nivel nacional, pero opera solo el 3 %.

Según Bernal Salas, esta situación ha llevado a la gran minería a emprender una campaña para ahogar a la pequeña minería.

“Esto incluye el cierre del Reinfo, el despliegue de militares y policías para perseguir a los mineros, y una campaña mediática para presentarlos como delincuentes”, advirtió.

Además, Bernal Salas subrayó que la pequeña minería produce el 56 % del oro en Perú, lo que la convierte en una competencia significativa para las grandes corporaciones mineras.

“¿Usted cree que un productor de oro sería tan irracional como para perder el 15 % del valor de su mineral? En otros países, el Banco Central compra oro a los pequeños productores, fortaleciendo las reservas nacionales”, dijo.

Sin embargo, en Perú, esto no ocurre debido a grandes intereses económicos. En su lugar, el Estado desalienta y persigue lo que podría ser una fuente importante de ingresos”, agregó.

PODER

El inmenso poder económico de los pequeños mineros también ha llegado a colocar a congresistas o tenerlos de su lado tal como se reflejó en la votación a favor de ampliar el Reinfo.

Esto es tan cierto que hasta el mismo presidente del Congreso de la República, Eduardo Salhuana, es un minero ilegal con varias denuncias por dicha actividad y con muchas iniciativas legislativas a su favor.

El gerente de Asuntos Corporativos de la minera Poderosa, Pablo de la Flor, se expresó así sobre el poder de las pequeñas mineras: “Las economías criminales vienen avanzando de manera acelerada, ya han colonizado buena parte de la administración pública, sobre todo a nivel local y a nivel del Congreso. De hecho, tenemos un presidente del Congreso que es un representante de una de las economías ilegales más activas y perniciosas”.

“La minería ilegal produce en el Perú alrededor de 4 mil millones de dólares que fácilmente son utilizados para la corrupción de funcionarios… Los mineros ilegales tienen literalmente una bancada multipartidaria que es la que viene promoviendo sus intereses”, preciso

No está por demás apuntar que la minera Poderosa está inmersa en una disputa con mineras ilegales para explotar oro en Pataz.

CONTROL

El sociólogo Francisco Durand afirma que la prosperidad de esta actividad (la pequeña minería) se debe en buena medida a su articulación con el poder del Estado.

Se trata de una relación que ha facilitado a los mineros la obtención de concesiones, la aprobación de proyectos de inversión y sobre todo, mejores condiciones para su estabilidad económica y social, incluso en términos de protección ante entornos sociales conflictivos, explicó.

CIFRAS

No se cuenta con una cifra aproximada de cuántos mineros informales de oro existen en el Perú. Representantes de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía sostienen que se trata de “entre400 y 500 mil mineros informales”.

Una de las tentativas de formalización a mediados de la década pasada logró identificar a 72,917 mineros con interés en formalizarse en todo el país, constituyendo esta cifra hasta hace poco uno de los escasos registros oficiales.

Más recientemente, la Dirección General de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas refiere la existencia de 58,890 mineros informales en el Registro Integral de Formalización Minera y un estimado de doscientas mil personas que “dependen directamente de esta actividad”. Los focos más importantes son las regiones de Madre de Dios, Puno, Amazonas, La Libertad, entre otras.

La movilización de miles de personas invadiendo concesiones mineras y las frecuentes disputas de linderos entre pueblos y comunidades tienen como elemento motivador la gran demanda de oro por empresas constituidas que compran, procesan y exportan el oro que proviene de la minería informal.

De los $ 3,263 millones del monto total investigado por lavado de activos en el país entre agosto de 2018 y julio de 2019, al menos $ 2,217 millones tendrían su origen en la minería ilegal, lo que al final se traduce en poder político y la ampliación del Reinfo.

DATO

La gran minería también elaboró un marco legal para la incursión de policías y militares en explotaciones mineras.

En estas incursiones le destrozan maquinarias y se genera grandes daños a la economía de los pequeños mineros.

CIFRA

56% del oro en el Perú es producido por los “pequeños” mineros, lo que da cuenta de su inmenso poder económico que les permite financiar campañas electorales.

ESCRIBE: J. CARLOS FLORES VARGAS

Gobiernos regionales del sur perderían s/ 636 millones

Las gestiones de Arequipa, Puno, Tacna y Moquegua, a un mes de terminar el año, no han ejecutado alrededor del 30 % del presupuesto destinado a proyectos de inversión.

El Ejecutivo destinó este año alrededor de 2,130 millones de soles a los gobiernos regionales de Arequipa, Puno, Tacna y Moquegua para proyectos de inversión, de los cuales sus gobernantes han ejecutado aproximadamente el 70 %. Esto equivale a un gasto considerable de cerca de 1,496 millones de soles, sin embargo, lo grave en este hecho, es que, 636 millones 893 mil soles están en riesgo de regresar a las arcas del Estado si no son, al menos, comprometidos antes de fin de año.

Según Juan Fernando Mendoza, analista político de la Universidad Católica San Pablo de Arequipa, lo más recomendable es alcanzar un gasto del 90 %.

Sin embargo, también debemos referirnos a la eficiencia de este gasto, priorizando proyectos que beneficien a la comunidad y contribuyan a combatir la pobreza, además de mantenerse sostenibles en el tiempo.

Así se evitaría la ejecución de los llamados “elefantes blancos”, grandes inversiones que solo sirven para la fotografía y que no dejan un impacto real en las regiones. A continuación el gasto en las regiones del sur.

AREQUIPA

El Gobierno Regional de Arequipa (GRA), bajo la gestión de Rohel Sánchez Sánchez, alcanzó una ejecución del 74.8 % del presupuesto destinado a obras en las ocho provincias de la región al cierre de noviembre. Este año se asignaron 659 millones 106 mil soles para invertir en proyectos, de los cuales se han gastado 493 millones 309 mil 45 soles. Son S/ 165 millones que están en riesgo de perderse.

El mayor gasto se concentró en la ejecución de infraestructura vial, con un monto de 168 millones 192 mil soles, aunque ninguna de estas obras ha sido entregada. Entre los proyectos destacados, pero aún atrasados, se encuentran la Vía Arequipa-La Joya, que presenta retrasos en la construcción de un puente clave; la vía Viscachani-Caylloma; y la vía de cuatro carriles en la ciudad de Arequipa.

El proyecto más importante sigue siendo Majes Siguas II, al cual se destinaron este año 34 millones 486 mil soles, de los cuales se ha ejecutado el 87 %. No obstante, este 2024 ha sido el peor año para el proyecto en la última década.

El megaproyecto fue devuelto al Estado debido a la paralización de sus ejecuciones y actualmente enfrenta un proceso de arbitraje internacional, lo que pone en duda cuándo y a qué costo se hará realidad esta obra clave de irrigación.

La gestión de Rohel Sánchez durante este año se ha caracterizado por polémicas recurrentes, entre ellas la contratación de familiares, amigos y cuestionados funcionarios en diversas áreas del GRA. También ha habido reiterados incumplimientos de promesas, como la compra de terrenos para el almacenamiento de residuos, que pone en riesgo la pérdida de cerca de 86 millones de dólares para la región Arequipa. Para este último el titular del GRA respondió que “no tenían presupuesto”.

Se han denunciado situaciones graves, como el uso de cisternas sin placas, que exponen a la región a problemas legales, y el trato dado a los pobladores de La Unión, quienes esperaron 14 horas bajo la lluvia tras marchar para exigir atención. La autoridad alegó un “problema de comunicación”, pese a que la jornada fue anunciada públicamente el 12 de noviembre.

La inestabilidad en el GRA se visualiza con cerca de 200 cambios en cargos de confianza en dos años.

PUNO

La región altiplánica maneja los presupuestos más grandes del sur del Perú; sin embargo, durante los dos años de gestión del gobernador Richard Hancco, ha carecido de proyectos de impacto regional.

En 2024, Puno recibió 839 millones 579 mil 858 soles, de los cuales, hasta el 30 de noviembre se habían ejecutado 544 millones 72 mil 41 soles, lo que representa un 64.8 %, el porcentaje más bajo de la región sur. Son S/ 295 millones que están en riesgo de perderse.

Estos atrasos habrían generado cuestionamientos al Gobierno Regional de Puno, ya que al cierre de octubre el avance registrado era apenas del 60.9 %.

“Hemos enfrentado dificultades, principalmente porque varios procesos de selección se declararon desiertos”, explicó el gobernador en su momento.

La mayor parte del presupuesto se destinó a la construcción de edificios y estructuras, con un total de 502 millones 370 mil soles, de los cuales se han devengado 279 millones 883 mil 909 soles, equivalentes al 55.7 %.

En el sector Salud, los principales proyectos muestran avances preocupantemente bajos. El Hospital Lucio Aldazábal Pauca de la Red de Salud Huancané, con 20 millones 797 mil soles asignados, registra solo un 29.5 % de ejecución.

Sobre el Hospital Rafael Ortiz Ravines de Juli, al que se destinaron 17 millones 342 mil soles, no se ha ejecutado ni un sol. Por su parte, el hospital de apoyo de Ilave, con un presupuesto de 15 millones 382 mil 953 soles, presenta un avance de apenas el 21.3 %.

Otra obra con baja ejecución es la compra de equipos médicos, como ecógrafos y bombas de infusión, destinados a establecimientos de salud de categoría II-1 en la región.

Con un presupuesto de más de 45 millones 743 mil 239 soles, este proyecto registra solo un 20.4 % de gasto, afectando la mejora de los servicios de salud.

Un ejemplo claro de la ineficiencia de esta administración es el proyecto del Hospital Materno Infantil en Juliaca. Esta obra, que debió haberse concluido hace años, inició en 2012 con un presupuesto de 139 millones de soles.

En 2024 se asignaron 18 millones, pero solo se ejecutaron 708 mil soles, lo que equivale a una fracción mínima del total. Para el año 2025, se asignaron 15 millones adicionales, pero el reinicio de la obra es incierto, ya que la actual gestión del Gobierno Regional de Puno apenas ha realizado el corte de obra.

TACNA

La ejecución del presupuesto en Tacna ha sido significativa. De los 296 millones 838 mil 706 soles asignados para obras, se ha ejecutado el 80.6 %. El gobernador Luis Torres Robledo ha gastado ya 239 millones 357 mil 931 soles, superando el promedio nacional de ejecución, que es del 69.9%. Son S/ 57 millones que están en riesgo de perderse.

Uno de los mayores gastos de la gestión se destinó a incrementar el acceso de la población a los servicios educativos públicos de la educación básica, con un presupuesto de 12 millones 882 mil 965 soles, de los cuales se ejecutó el 96.6 %. El gasto más bajo fue en la adquisición de patrulleros para las comisarías en diversos distritos de la provincia de Tacna, con un presupuesto de 8 millones 287 mil 699 soles, de los cuales solo se ejecutó el 5.6 %, a pesar de la creciente inseguridad en la región.

Sin embargo, la situación no es del todo positiva, ya que la población sigue esperando la culminación del Hospital Hipólito Unanue, valorado en 250 millones de dólares, pero cuya construcción no ha avanzado. También se espera el progreso en el segundo tramo de la carretera Tacna-Collpa y la licitación de la doble vía a Boca del Río, un proyecto cuyo proceso sigue siendo postergado, a pesar de su importancia para prevenir la pérdida de vidas en accidentes.

MOQUEGUA

La región Moquegua, bajo la gestión de la gobernadora regional Gilia Gutiérrez Ayala, cuenta con un presupuesto de 328 millones 832 mil soles para proyectos. Hasta el 30 de noviembre, se han gastado 219 millones 372 mil 401 soles, lo que representa el 65.6 % de ejecución. Son S/ 115 millones que están en riesgo de perderse.

Uno de sus principales proyectos es el mejoramiento del servicio de educación superior tecnológica del I.E.S.T.P. Luis E. Valcárcel, ubicado en Ilo, con un presupuesto de 34 millones 613 mil 413 soles. Hasta el momento, se ha ejecutado el 52.8 % de ese presupuesto.

DATO

El presupuesto público de 2025 será de 251,801 millones, un 4.6 % más que en 2024. Los gobiernos locales recibirán un 8 % adicional y los regionales un 3.2 %, administrando el 36.5 % del presupuesto total del próximo año.

CIFRA

15 Mil millones de soles se destinó este 2024 a los gobiernos regionales del país, pero solo se ejecutó el 66.6 %, lo que los coloca como el nivel de gobierno con menor ejecución presupuestal en los últimos seis años.

ESCRIBE: JEAN CARLO FRISANCHO

S/ 47 mil de legisladores versus mil soles de peruanos

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Mientras que congresistas recibirán más de 46 mil soles por Navidad, el peruano común a las justas y podrá gastar mil soles en estas fiestas. ¡Tremendos padres de la Patria!

Los congresistas de Arequipa y Puno percibirán por Navidad ingresos que superan 45 veces el salario mínimo, alcanzando los S/ 46 mil 700 soles. Este monto, que incluye sueldos, gratificaciones, asignaciones y una tarjeta navideña, representa un incremento de más de 3 mil soles respecto a lo que ganaron en el mismo mes el año pasado, monto que dista mucho de lo que gasta el peruano común por estas fechas de fiesta y que no supera los mil soles.

Los once parlamentarios recibirán 15 mil 600 como sueldo mensual, una gratificación del mismo valor, 11 mil soles por asignación de función congresal, 2 mil 800 soles por semana de representación y mil 700 soles en una tarjeta navideña. En total, el gasto para los 130 legisladores asciende a S/ 6 millones este diciembre, superando los 4.47 millones de soles desembolsados en 2022.

El aumento en los ingresos se debe principalmente a la actualización de la asignación por función congresal, que pasó de 7 mil 617 soles a 11 mil soles.

Este beneficio está destinado a cubrir gastos operativos como alojamiento, alimentación, transporte y combustible, relacionados con las labores legislativas. Según el reglamento, está prohibido utilizar este monto en actividades de ayuda social.

Por otro lado, el sueldo base de 15 mil 600 soles que reciben mensualmente no ha sufrido modificaciones en décadas. Sin embargo, la suma de gratificaciones y otros beneficios hace que un congresista reciba más de mil 500 soles diarios en diciembre.

Mientras el Perú enfrenta una crisis económica marcada por el aumento de la pobreza, el estancamiento del sueldo mínimo y una lenta recuperación tras la recesión, los ingresos de los parlamentarios generan controversia.

PERUANO COMÚN

A diferencia de los parlamentarios, los peruanos destinan un gasto promedio de mil soles durante la Navidad.

Según Picodi y Deloitte, plataformas que analizan el comportamiento de los consumidores, este monto se distribuye en tres categorías principales: comida, regalos y ropa.

Aproximadamente el 40 % de este gasto, es decir, 415 soles, se destina a las cenas festivas, que incluyen platos tradicionales como pavo y lechón.

Un 30 % del presupuesto navideño, equivalente a 312 soles, se utiliza en la compra de regalos, siendo los artículos más comunes la ropa, calzado y dispositivos electrónicos.

El 30 % restante, también 312 soles, se invierte en ropa, tanto para obsequiar como para vestirse en las celebraciones.

Este contraste entre los ingresos de los congresistas y el gasto promedio de los ciudadanos pone de manifiesto la brecha económica existente, lo que sigue alimentando el debate sobre la desconexión entre los beneficios legislativos y las necesidades reales de la población.

La situación refleja las dificultades que enfrentan muchos peruanos, quienes se esfuerzan por mantener las tradiciones navideñas a pesar de las limitaciones económicas.

DATO

Congresistas recibirán gratificación, asignación por función congresal, asignación por la semana de representación y un tarjeta navideña, pese a que su nivel de desaprobación es superior al 95 %.

ESCRIBE:JEAMILETT CHIRINOS BERNAL

Nuestros mitos e idiomas

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Po: Juan Pio Mamani Chambi

Todo lo que acontece alrededor de nuestro sagrado lago Titicaca es muy admirado por los extranjeros, por sus majestuosos paisajes, y por todas las culturas milenarias que se han desarrollado junto al lago. Y como consecuencia sobre los mitos e idiomas que se han ideado para magnificar los misterios que se han conservado en su tradición oral.

 Pero abordar la mitología andina siempre es muy riesgoso, más aún cuando no existen datos precisos que nos permitan afirmar “tras emerger de las aguas del lago Titicaca, la pareja mítica se dirigió hacia el norte con el objetivo de encontrar un valle donde fundaría un gran estado, esta fue la promesa que les había hecho su padre mítico, el dios Sol”, señalaba Rostworowski, es así que con nuevas investigaciones los mitos van cobrando historicidad, aunque estos mitos han sido por mucho tiempo menospreciados, escasos investigadores, estudiosos habían prestado atención a lo que nos estaban narrando las tradiciones de la oralidad andina, porque se creían que los cronistas recogía fabulas, ficciones para niños, invenciones para iletrados, cuentos tergiversados que pretendían explicar los sucesos del ande, y no se valoraba que estos mitos ayudarían a profundizar el pasado histórico, a entender la realidad de la civilización incaica, de acuerdo a los estudios arqueológicos, antes de los Tiahuanaco era la cultura Pucara, y posteriormente fue la cultura Tiahuanaco, y fue de allí que salió de ese gran lago la pareja mítica de Manco Cápac y Mama Ocllo. Y nuevamente volvemos con nuestras interrogantes para ensayar respuestas.

¿Qué lengua hablaba la pareja mítica Manco Cápac y Mama Ocllo? ¿Qué lengua hablaba los hermanos Ayar? ¿Cuándo Wiraccocha creó el mundo que lengua hablabaN puquina, uru-quilla, kallawaya, aimara, quechua, o alguna otra lengua desconocida, si se pudiera responder con precisión estas incógnitas, probablemente muchas especulaciones de nuestra historia y lenguas se dilucidarían.

 Y quizá tendríamos más claro sobre el porvenir de nuestras lenguas que todavía se practican en nuestra región, pese a que desde el Estado en varios ministerios se han implementado políticas lingüísticas, sobre diversos aspectos y el objetivo mayor fue sobre la identidad lingüística, aunque su incidencia ha sido mínima.

Nos entregamos al pesimismo que está tan de moda y aceptar que nuestras lenguas ancestrales también morirán algún día, pese a que hay muchos proyectos por implementar la recuperación y estimular a los hablantes, la mayoría no quiere que sus hijos aprendan el aimara ni el quechua.

Será imposible recuperar las antiguas glorias de nuestras lenguas, pero lo que toca a nuestra generación es resistir.

Incapacidad a todas luces

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Por: Oscar Pareja Castro

Las autoridades de los gobiernos subnacionales están llegando a la mitad de sus gestiones y el panorama en relación a eficiencia de gasto y obras de envergadura no es el mejor.

Es así que, este año los gobiernos regionales del sur del Perú podrían perder más de 600 millones de soles por no ejecutar el total de sus presupuestos en lo que va del año.

Especialistas en administración pública, sostienen que un gobierno aparentemente eficiente no puede gastar menos del 90 % de su presupuesto.

 La consigna de gastar casi la totalidad de su recurso asignado anualmente, es para evitar que ese dinero retorne al Estado.

Y aunque, más de una autoridad pretende asegurar que el presupuesto no se pierde, lo real es que se desaprovecha en determinado tiempo – un año- gastar el presupuesto asignado.

La incapacidad de una ejecución óptima además pone en riesgo la posibilidad de que el Ejecutivo para el próximo año reduzca el presupuesto porque la entidad no sabe gastar.

A nivel de la macrorregión sur, Puno de Richard Hancco, a un mes de finalizar el año corre el riesgo de perder casi 300 millones de soles, sí, una suma que bien serviría para la ejecución de una obra de relativa envergadura.

La gestión de Rohel Sánchez no se queda atrás. Su cuestionado gobierno podría devolver 165 millones de soles al Estado. Tacna y Moquegua no se salvan de la crítica.

Este panorama grafica un grave problema por el que atraviesan estos gobiernos y que radican en la falta de profesionales idóneos que puedan contribuir en mejorar la gestión.

La eficiencia de gasto no solo radica en el cumplimiento de metas, sino también en el dinamismo económico que se genera en cada región, en tiempos en el que el trabajo no está en su mejor momento.

Sin embargo, a muchas de las autoridades regionales parece no interesar estos aspectos que tienen efectos sociales como el impacto en cada una de las familias del sur.

Parece que el interés de las autoridades es otro y prueba de ello son las reiteradas denuncias en las que se ven envueltos los gobernadores y sus funcionarios, como presuntos casos de nepotismo, licitaciones aparentemente “arregladas“, funcionarios y personal que no cumplen el perfil profesional, o personajes del entorno más cercano al gobernador con graves cuestionamientos.

Es difícil pensar que este panorama vaya a cambiar el 2025, sobretodo si hay autoridades carentes de autocrítica y que se creen “todopoderosos“ en una gestión pasajera con un ocaso prematuro.

Por si fuera poco, hay gobernantes que hasta hace poco deslizaban la posibilidad de participar en un proceso de elecciones ante una eventual reelección de autoridades, inscribiéndose en determinados partidos políticos, o utilizando su poder para que cercanos o familiares participen de inauguraciones y de forma tácita se hagan conocidos para posibles candidaturas en el 2026. Por eso estamos así.

3 % para el 2024 no es el fin del mundo

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Por: Héctor Tintaya Feria

Julio Velarde, el presidente del Banco Central de Reserva del Perú, BCR, ha dicho en la última reunión del CADE 2024 en Arequipa que este 2024 el Perú crecerá un 3 % promedio, lo que hace augurar una tranquilidad que no tienen otros países en esta parte de América a pesar de tener mayor estabilidad política que nosotros.

Tras la inauguración de Chancay y avecinándose Corío, todo hace indicar que esta cifra, si no hay una hecatombe mundial o nacional, puede llegar a un 5 % en el 2025, lo que estaría poniendo al país en una expectativa tremenda de cara a las elecciones próximas. Es decir, el tema macroeconómico podría arreglar el desastre social y político que vivimos, generando un espejismo inexplicable para muchos, pero entendible en el marco de la lucha geopolítica de las dos potencias más grandes.

Todos se preguntan cuáles hubieran sido esos índices si es que no existía la incertidumbre social en la que estamos. Llama poderosamente la atención que, a pesar de los paros y huelgas que se avecinan, esto no se refleja en la visión de país que tienen de nosotros en el exterior. Si bien es cierto que, en el mismo CADE se informa que el público en incremento es un riesgo para este panorama pues se está generando una respuesta irresponsable en torno a las decisiones del Congreso de la República, en contraparte se da cuenta que la inflación peruana es de la más bajas en Latinoamérica. Algo que sin duda alienta a la aprobación de leyes sin control.

Todo esto hace indicar que el tránsito entre lo que queda de este gobierno y las próximas elecciones serán tranquilas. Incluso si sucede una vacancia de la presidencia y asume un presidente afín al oficialismo actual, cómo que tampoco habría mayor sobresalto.

No estamos ante el fin del mundo que auguraban las protestas sociales y ciertos grupos desplazados de la política de la izquierda que ganó las elecciones. Para bien o para mal no son malas noticias en el fondo si es que vemos el vaso medio lleno. Es obvio que sobre esa tranquilidad y esperanza deberían actuar las próximas promesas electorales.

hectortintayaferia@gmail.Com

Semanario Los Andes 02/12/2024

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PUNO: Diario los Andes 01/12/2024

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