Redacción: Diario Los Andes
Juliaca enfrenta un desabastecimiento de Gas Licuado de Petróleo desde las últimas horas, tras la deflagración registrada en el ducto de Camisea, en Cusco, que paralizó el suministro del GLP en la región.
El incidente afectó las plantas de Arequipa, que dejaron de recibir líquidos de gas natural, insumo clave para producir GLP, lo que redujo el abastecimiento hacia distribuidoras locales de Juliaca.
Largas colas se registraron en distribuidoras de la ciudad desde las primeras horas, pues los pobladores buscaron adquirir balones de GLP ante el temor de que la escasez continúe en los próximos días de la crisis.
Más de 8 millones de hogares peruanos dependen del balón de GLP para cocinar, cifra que refleja la magnitud real del problema generado por la crisis en Camisea y su impacto en el abastecimiento nacional.
Los pobladores cuestionaron el alza del precio del balón de GLP y exigen medidas urgentes, pues la situación perjudica directamente a las familias de escasos recursos de la ciudad que dependen del gas.

