Tras permanecer 22 semanas conectada a soporte vital en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), la joven cosmiatra Yanet Urbano (32) falleció este martes 5 de mayo. Las quemaduras en el 70% de su cuerpo, el daño pulmonar y una falla renal, consecuencias del brutal ataque que sufrió el pasado 11 de abril, terminaron por apagar su vida, transformando el caso en un nuevo y doloroso feminicidio que conmociona al país.
La investigación fiscal y policial apunta a su expareja, Luis Andrés Flores Julca, como el autor del crimen. Cámaras de seguridad registraron que, la noche del ataque en Surquillo, el sujeto ingresó a la habitación de la víctima y, tras apuñalarla, le prendió fuego. Las imágenes muestran al sospechoso abandonando la vivienda horas después cargando una maleta y pertenencias de la joven, mientras ella luchaba por salir del incendio.
El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) ha confirmado que el pedido para ofrecer una recompensa por la captura de Flores Julca ya está en curso. No obstante, los allegados de Yanet reclaman que la atención institucional fue insuficiente mientras ella agonizaba en el hospital. «Queremos justicia, no queremos que Yanet sea solo una cifra más de la impunidad», señalaron durante el velatorio.
Los restos de la joven serán trasladados a Cañete, donde recibirá el último adiós, mientras el país aguarda la captura del hombre que le arrebató el futuro con una crueldad que no debe quedar sin castigo.

