El gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez, rompió su silencio tras más de una semana de paro minero que mantiene bloqueados varios tramos de la Panamericana Sur, generando problemas de desabastecimiento en la región.
En un tono calmado, pidió a la población no alarmarse y aseguró que “hay pases todavía que se están trabajando en ello, así que no hay por qué alarmarse. Es un tema que se está coordinando con las diferentes instancias también”, descartando por ahora un plan de contingencia pese a la escasez del GLP y alimentos perecibles.
Sánchez evitó confrontaciones y recordó que desde hace un mes su gestión solicitó formalmente a la Presidencia del Consejo de Ministros la instalación de una mesa multisectorial para tratar el proceso de formalización minera, pero que no obtuvieron respuesta.
“Hemos pedido que se conforme una mesa liderada por la PCM para analizar el problema de fondo, pero hasta ahora no hemos sido convocados”, lamentó, dejando claro que no fue un reclamo airado, sino un pedido ignorado por Lima. Mientras tanto, el impacto económico golpea con fuerza.
Los pequeños agricultores de Majes, Ocoña, Castilla y el valle de Tambo no pueden enviar sus productos a Lima, lo que hundió el precio de la papa y la cebolla de S/ 0.90 a menos de S/ 0.50 el kilo en chacra, perjudicando a unos 25 mil productores.
En el sector ganadero, representantes estiman pérdidas por S/ 4.5 millones, con S/ 1.5 millones solo en leche que debe desecharse. Además, Gloria y Laive suspendieron compras a 2,500 productores, paralizando 700 mil litros diarios y generando pérdidas de S/ 1.2 millones al día para 1,500 ganaderos.

