Redacción: Jessimiel Rosas
El silencio de la mañana del lunes en la urbanización Nueva Jerusalén, en Juliaca, se vio interrumpido por un hallazgo que conmocionó a los vecinos. Sobre pajas secas, en una zona cercana a la salida a Cusco y al aeropuerto, yacía el cuerpo sin vida de una adolescente de 15 años.
La adolescente atravesaba un proceso delicado. Tenía pendiente rendir su declaración en cámara Gesell como parte de una denuncia de violación presentada en septiembre del año pasado. Según información preliminar, el caso se inició cuando sus familiares capturaron al presunto responsable en el jirón Huayna Cápac y lo entregaron a las autoridades.
En el lugar, agentes de la Policía recogieron un celular, un blíster de pastillas y una botella de agua. Estos elementos son ahora piezas clave para esclarecer lo ocurrido. Peritos forenses trabajan para determinar la causa exacta de la muerte y establecer si existe relación con la denuncia previa.
Antes de su fallecimiento, la adolescente envió un mensaje a su madre. «Mamá, me encontrarás muerta, cuida a mi hermanita y a mi gatito, cuídense». El contenido ha sido incorporado a las diligencias e investigación del caso.
Investigación y exigencia de justicia por caso de adolescente
Las autoridades mantienen la investigación en curso y no descartan ninguna hipótesis. Se espera que los análisis periciales permitan esclarecer los hechos en los próximos días.
Mientras tanto, la familia exige una investigación rápida y exhaustiva. También ha solicitado la intervención inmediata del presunto implicado, ante el temor de una posible fuga. El caso ha generado preocupación en la comunidad y reabre el debate sobre la atención a víctimas de violencia.

