A partir de la primera semana de noviembre, los estudiantes de primaria y secundaria de México no podrán utilizar celulares durante las horas de clase ni el recreo. La medida contempla excepciones para casos de emergencia o actividades docentes previamente planificadas.
La restricción busca reducir las distracciones en las aulas y limitar el impacto de las pantallas en los alumnos. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el objetivo es recuperar la creatividad y evitar el uso indiscriminado de estos dispositivos, particularmente por su vínculo con las redes sociales.
México cuenta con 34 millones de estudiantes en todo su sistema educativo y la medida será obligatoria para primaria y secundaria. En la preparatoria y universidad, su aplicación dependerá de cada institución. Según el secretario de Educación, el 81 % de los maestros consultados consideró necesaria la restricción.
Redacción: Patricia Cari

