Un padre arequipeño emprendió un viaje a Brasil junto a su hijo de 22 años con el objetivo de continuar la lucha contra el cáncer que enfrenta desde hace tres años. La decisión se produjo luego de que médicos descartaran la posibilidad de realizar un trasplante de médula ósea en Perú, procedimiento que representaba una de las principales esperanzas de recuperación para el joven.
Justo Solis dejó temporalmente su negocio y se separó de parte de su familia para acompañar a Gustavo Solis en São Paulo. Ambos buscan nuevas alternativas médicas frente a la enfermedad que afecta el sistema linfático del joven.
La historia comenzó en 2023. Gustavo presentó episodios recurrentes de fiebre, dolores de cabeza y malestares corporales. Durante varios meses, la familia acudió a distintos centros de salud en busca de un diagnóstico. Finalmente, los médicos confirmaron que padecía cáncer.
Desde entonces, la rutina familiar cambió por completo. Justo Solis cerró su pollería ubicada en el distrito de Miraflores y concentró sus esfuerzos en acompañar a su hijo durante los tratamientos y controles médicos.
Durante cerca de dos años, Gustavo recibió atención en Arequipa. Posteriormente, surgió la posibilidad de acceder a un trasplante de médula ósea en Lima. La familia mantuvo la expectativa mientras avanzaban las evaluaciones y los procedimientos necesarios.
Sin embargo, con el paso de los meses, el cáncer reapareció. Según relató su padre, la enfermedad regresó con mayor agresividad. Poco después, los especialistas descartaron la realización del trasplante y recomendaron priorizar la calidad de vida del paciente. A pesar del difícil panorama, Justo Solis decidió continuar buscando opciones. Por ello viajó a Brasil junto a Gustavo con la esperanza de encontrar nuevas alternativas de tratamiento.
El padre recuerda a su hijo como un joven dedicado al deporte, responsable y comprometido con sus estudios. Antes de la enfermedad, Gustavo enseñaba en academias preuniversitarias y tenía el objetivo de convertirse en ingeniero civil.
A pocos días del Día del Padre, Justo Solis afirma que mantiene la fortaleza para seguir acompañando a su hijo. Su principal motivación es continuar la búsqueda de oportunidades que permitan enfrentar la enfermedad y mantener viva la esperanza de recuperación.

