La Ciudad Blanca deposita 800 toneladas diarias de basura en una fosa de contingencia ante el colapso inminente de Quebrada Honda. El Ministerio del Ambiente estima que el proyecto definitivo, valorizado en 236 millones de soles, recién operará a mediados de 2028.
La ciudad de Arequipa continuará sin un relleno sanitario definitivo por un periodo mínimo de dos años debido a retrasos en los instrumentos de gestión edil. La Municipalidad Provincial habilitó una celda transitoria hace dos semanas en el botadero de Quebrada Honda para recibir los residuos urbanos. Por consecuencia, la comuna busca evitar una inminente crisis de salubridad pública tras ignorar las alertas de colapso emitidas hace año y medio.
Asimismo, la fosa de contingencia recibirá las cerca de 800 toneladas de desperdicios que la población genera cada día en la provincia de Arequipa. Cabe precisar que esta infraestructura provisional solo ofrece un tiempo de vida útil estimado hasta mediados de 2028. Por lo tanto, los regidores Exequiel Medina e Ingrid Carpio cuestionaron la pasividad de las áreas técnicas por dejar pasar el tiempo sin ejecutar soluciones sostenibles.
Elaboración de expediente técnico tardará todo el 2026 y obra iniciará el 2027
Por otro lado, el Ministerio del Ambiente asumió el desarrollo de los estudios definitivos mediante su Unidad Ejecutora 003. En efecto, el especialista socioambiental Daniel Madalengoitia informó que las brigadas de ingenieros iniciaron recién los estudios geotécnicos necesarios para el expediente integral. Sin embargo, los técnicos asignados prevén utilizar todo este año 2026 para culminar el documento base, postergando la construcción para el primer semestre de 2027.
El megaproyecto definitivo contempla una inversión global de 236 millones de soles para atender el servicio de limpieza pública regional. Actualmente, los componentes de equipamiento e infraestructura proyectan asegurar el confinamiento técnico de la basura para 1.2 millones de habitantes metropolitanos. En consecuencia, la regidora Patricia Hidalgo exigió fiscalizar la actual celda de emergencia, la cual arrancó operaciones sin una verificación final.

