El robo de dos armas de reglamento y un fusil AKM a efectivos policiales en el distrito de Hunter dio un giro durante las investigaciones. El jefe de la Región Policial de Arequipa informó que dos policías de la comisaría Andrés Avelino Cáceres son investigados por su presunta participación en el hecho. Uno de ellos es uno de los agentes que inicialmente denunció haber sido víctima del asalto. Ambos afrontan investigaciones de la Fiscalía y de Inspectoría de la Policía.
Avanzan las investigaciones
El asalto ocurrió durante la madrugada del 1 de julio en la urbanización Santa Mónica, cuando dos suboficiales fueron interceptados por sujetos encapuchados. Los delincuentes se llevaron las armas de reglamento de ambos efectivos y un fusil AKM asignado al patrullaje.
Las diligencias realizadas por agentes de Inteligencia y de la División de Investigación Criminal permitieron reunir indicios que apuntan a que el robo no habría sido un hecho fortuito. La principal hipótesis policial sostiene que el asalto fue previamente planificado y que habría contado con la participación de integrantes de una presunta organización criminal.
Según la Policía, los detenidos Fernando Orellana Manzano, alias «Alex», y Víctor Machaca, alias «Anthony», serían los presuntos autores materiales del robo e integrarían la banda denominada «Los ranqueados de Hunter». Las investigaciones señalan que la organización estaría conformada por al menos cinco personas.
Hipótesis sobre el destino del armamento
De acuerdo con la investigación policial, uno de los implicados habría conducido el vehículo utilizado para trasladar a los asaltantes hasta el lugar donde se encontraba el patrullero y posteriormente facilitar su fuga hacia el distrito de Miraflores. Las armas fueron ubicadas posteriormente en un terreno del sector Villa Sevilla, en Hunter.
La Policía sostiene que el objetivo de la organización era comercializar el armamento con un grupo dedicado al tráfico de terrenos que habría solicitado armas de fuego. Paralelamente, agentes de Inteligencia de Lima investigan el vínculo entre el propietario del terreno donde fueron halladas las armas y los presuntos integrantes de la organización.
Mientras continúan las investigaciones, los dos policías fueron separados temporalmente de sus funciones y enfrentan un proceso administrativo y disciplinario. Las autoridades también buscan determinar si incumplieron los protocolos de seguridad durante el servicio y si existió alguna acción u omisión que facilitó el robo del armamento. De confirmarse faltas muy graves, podrían ser pasados a la situación de retiro.

