Un incendio forestal de grandes proporciones registrado la noche del 30 de julio afectó más de mil hectáreas en la cuenca de aporte de Totorani, poniendo en riesgo las intervenciones de conservación que se ejecutan en la zona desde hace cuatro años. El fuego también comprometió la seguridad de los pobladores y áreas donde se realizaron zanjas y plantaciones para la protección de los ecosistemas.
Según pobladores, el incendio se inició a la altura del kilómetro 4 de la carretera Puno–Tiquillaca y se propagó hacia los sectores de Ventilla, Cachiña, Jupuchuro y otras zonas aledañas. Además, aproximadamente la mitad de los lotes de la comunidad resultaron afectados y un integrante de la Asociación Agropecuaria y Acuícola «Wiñay» perdió su laboratorio de producción de ovas de trucha.
Representantes de Emsapuno S.A. y pobladores realizaron una inspección en las zonas donde se desarrollan las intervenciones, las cuales hasta el momento no habrían sido alcanzadas por las llamas. No obstante, persiste el riesgo de una reactivación del incendio, mientras que las primeras versiones recogidas en el lugar señalan que el siniestro habría sido provocado por terceros.
Redacción: Patricia Cari

