Un incendio forestal continúa afectando al distrito de Río Tambo, en la provincia de Satipo, región Junín. Hasta el 14 de octubre, el fuego había afectado más de mil hectáreas de bosques primarios y áreas de cultivo. Además, dañó 11 viviendas y perjudicó a unas 50 familias de comunidades nativas asháninkas.
Según información de la Municipalidad Distrital de Río Tambo, el siniestro comenzó el 4 de octubre en la comunidad nativa de Tsyapo. Diez días después, las llamas continuaban activas y amenazaban con extenderse hacia otras localidades de la zona.
Incendio amenaza a cinco comunidades nativas
Entre las comunidades en riesgo se encuentran Tincareni, Tarobeni, Cobeja, Saboroshari y Alto Cobeja. Los habitantes temen que el avance del fuego provoque mayores daños en sus viviendas, cultivos y bosques. De acuerdo con Juan Huamani, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Civil de la municipalidad, la emergencia requiere mayores recursos para fortalecer las labores de respuesta.
Alrededor de 30 brigadistas y comuneros participan en las acciones para contener las llamas. Los equipos abren líneas de defensa y buscan impedir que el incendio alcance más viviendas y áreas de vegetación. Sin embargo, las condiciones del terreno dificultan las intervenciones. Las altas temperaturas, que alcanzarían los 43 °C, y el difícil acceso a los sectores afectados incrementan el desgaste físico de quienes combaten el fuego.
Pobladores exigen apoyo del Gobierno Regional de Junín
Los pobladores señalaron que solicitan la intervención de bomberos forestales desde el 7 de octubre ante la Subgerencia de Defensa Civil del Gobierno Regional de Junín. Según sus declaraciones recogidas por Diario Correo, hasta la publicación de su reporte no habían recibido una respuesta concreta a su pedido.
Por ello, demandan el despliegue de personal especializado para reforzar las labores de control. La capacidad de respuesta local resulta insuficiente frente a la extensión del incendio y las dificultades para llegar a los puntos críticos.
Integrantes de la Federación Asháninka del Río Ene (FARE) y comuneros continúan trabajando para contener las llamas. No obstante, el fuego mantiene en riesgo a las poblaciones cercanas y a los ecosistemas de la zona.
Ante esta situación, las autoridades locales y los habitantes solicitan al Gobierno Regional de Junín que refuerce las brigadas y brinde asistencia a las familias afectadas. El objetivo es contener el incendio y evitar que alcance nuevos territorios indígenas.

