El botadero Santana Chiri, ubicado en el distrito de Paracas, provincia de Pisco, vuelve a estar bajo supervisión ambiental. El ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc, y especialistas del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) inspeccionaron el lugar para verificar las medidas destinadas a reducir los riesgos asociados a la acumulación de residuos sólidos. La intervención plantea interrogantes sobre el cumplimiento de las obligaciones de la municipalidad distrital, responsable de administrar el área.
Un problema que ya había generado alertas
En enero de 2026, el OEFA informó que el botadero recibía aproximadamente 21 toneladas de residuos municipales al día y ocupaba una extensión de 4,58 hectáreas. Además, advirtió que era necesario mantener los trabajos de control de vectores y roedores, así como impedir la quema de basura. Estos antecedentes evidencian que la gestión de los residuos ya era motivo de preocupación ambiental.
¿Se están cumpliendo las medidas preventivas?
La nueva supervisión busca verificar el cumplimiento de una medida preventiva que obliga a la Municipalidad de Paracas a esparcir, nivelar, compactar y cubrir los residuos expuestos fuera del área prevista para su disposición. Sin embargo, la inspección por sí sola no demuestra que el problema esté resuelto. La ciudadanía necesita conocer los resultados de la fiscalización y las acciones concretas adoptadas para evitar nuevos riesgos para el ambiente y la salud.
El desafío para las autoridades no se limita a realizar inspecciones, sino a garantizar que las medidas se cumplan de manera sostenida. Corresponderá al OEFA informar sobre los resultados de la supervisión y determinar si la municipalidad atendió las disposiciones impuestas. Mientras tanto, el manejo de los residuos en Santana Chiri continúa bajo observación ambiental.

