La minería ilegal continúa expandiéndose en distintas zonas protegidas del país. Una de las áreas afectadas es la Reserva Paisajística Subcuenca de Cotahuasi, ubicada en Arequipa. En esta zona, las autoridades realizaron operativos de interdicción y destruyeron maquinaria usada por mineros ilegales. Sin embargo, la actividad persiste.
El problema también alcanza otras regiones del Perú. Según reportes difundidos por organizaciones ambientales y entidades especializadas, la situación más crítica se registra en la Reserva Nacional Tambopata, en Madre de Dios. Allí, cerca de mil mineros ilegales habrían destruido más de 500 hectáreas de bosque amazónico entre 2025 y los primeros meses de 2026.
Las imágenes satelitales muestran campamentos, maquinaria pesada e infraestructura instalada dentro de áreas protegidas. Además, en zonas cercanas al Parque Nacional Bahuaja Sonene se reportaron puntos de extracción ilegal vinculados a deforestación y contaminación por mercurio.
La actividad también genera daños en otras regiones. En Áncash, el Parque Nacional Huascarán enfrenta contaminación de cabeceras de cuenca. En Ica, la minería ilegal amenaza zonas vinculadas a las Líneas de Nasca y afecta ecosistemas cercanos a la Reserva Nacional San Fernando.
Especialistas sostienen que el incremento del precio del oro impulsa el crecimiento de esta actividad ilícita. También cuestionan el recorte presupuestal a la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental y el debilitamiento de instituciones como el Ministerio del Ambiente y el Sernanp.
En paralelo, existe preocupación por el debate del Proyecto de Ley 3377 en el Congreso. Expertos consideran que esta propuesta podría facilitar nuevas concesiones y ampliar la formalización de mineros que actualmente operan sin autorización en distintas regiones del país.
Redacción: Jessimiel Rosas

