La Policía Nacional analizó el celular del sicario Luis Obispo y descubrió conversaciones directas donde ya se venia coordinando el crimen desde Lima.
Registros telefónicos confirman coordinación criminal desde la capital
Efectivos de la División de Investigación de Homicidios y el fiscal Raúl Godo Sedán inspeccionaron el teléfono celular del sicario venezolano Luis Obispo Díaz. Las pericias revelaron mensajes, audios y videollamadas que el atacante intercambió con su cómplice Ricardo Morocho antes de asesinar a la candidata y periodista Susy Aponte Polo, conocida como “China Polo”.
El hallazgo del contacto registrado como “Ricardo Morocho Plaza Norte” confirmó que los delincuentes planificaron el homicidio desde la ciudad de Lima.
La banda criminal concretó el crimen en su cuarto intento el sábado 19 de septiembre a las 12:40 horas en el mercado de Caraz, tras tres fallidas tentativas en Nuevo Chimbote y Huaraz. El grupo operativo integró también al cabecilla Adrián Solís Ruíz y a su pareja Alexandra Toro Montezuma, quienes viajaron a la zona para supervisar la ejecución del atentado.
Transcripciones revelan la frialdad y las amenazas previas al disparo definitivo
Las grabaciones telefónicas evidencian que Obispo flaqueó minutos antes del ataque tras notar la presencia de seguridad personal junto a la víctima. Ante las dudas del atacante por la falta de pago por adelantado, Morocho lanzó severas advertencias mediante llamadas y audios de WhatsApp a las 12:18 p. m.
Morocho: «Mano, ¿cómo que se va a apretar, causa? ¿Le va a dar o no, mano? Si no, para yo darle tierra, mano. (…) ¡Háblame claro de una vez!».
Obispo: «¡Mamagüevo! Ya la tengo al lado, chamo…».
Morocho: «Mano, esos son puro viejo, esos no se van a meter… Si vas a dar tierra, bien, mano. Dime, si no, yo mismo le doy tierra. (…) Tenemos una semana aquí trabajando y ahora vas a salir con eso (…). Cuando digo que «quiero escuchar», la ejecutas. Ahí mismo suéltale».
Durante los interrogatorios policiales, Obispo confesó que su desesperación aumentó porque Solís Ruíz condicionó la entrega del dinero hasta la confirmación de la muerte de la comunicadora. Finalmente, Obispo acató la orden tras recibir la palabra clave mediante videollamada y disparó a quemarropa contra la cabeza de Aponte mientras ella concedía una entrevista radial.

