Un niño de 6 años murió en Marangani, Cusco, luego de ser atropellado y recibir una atención tardía. El menor fue cubierto con un plástico por personas que asumieron que había fallecido, sin verificar su estado.
El atropello y la confusión
El accidente ocurrió en plena vía pública. Tras el impacto, algunos transeúntes colocaron un plástico azul sobre el cuerpo del menor, creyendo que había perdido la vida. Sin embargo, el niño aún presentaba signos vitales. Minutos después, efectivos de la Policía Nacional llegaron al lugar y constataron que el menor seguía con vida. De inmediato procedieron a trasladarlo para recibir atención médica.
Fallecimiento y reacción ciudadana
Durante el traslado, el niño no resistió y falleció. El hecho ha generado indignación en la población, que cuestiona la falta de verificación inicial y la demora en las acciones de rescate.
Las autoridades iniciaron las investigaciones para determinar las circunstancias del atropello y evaluar responsabilidades. El caso reabre el debate sobre la necesidad de protocolos claros de atención inmediata en accidentes de tránsito, especialmente cuando involucran a menores de edad.
La tragedia pone en evidencia la importancia de la capacitación ciudadana en primeros auxilios y la urgencia de contar con respuestas rápidas y coordinadas para evitar que situaciones similares se repitan.

