Redacción: Jessimiel Rosas
Docentes y estudiantes de la sierra de Piura enfrentan serias dificultades para acceder a sus instituciones educativas debido a las intensas lluvias. Los caminos han quedado afectados por huaicos y deslizamientos, lo que pone en riesgo la integridad de la comunidad educativa.
En el centro poblado de Calangla, distrito de San Miguel de El Faique, provincia de Huancabamba, siete docentes de la institución educativa San Martín caminaron más de tres horas para llegar a su destino. Durante el trayecto, atravesaron zonas con derrumbes y acumulación de lodo producto de las precipitaciones.
Una docente quedó atrapada en medio del barro mientras intentaba cruzar una zona afectada. Pobladores del lugar lograron auxiliarla y ponerla a salvo. Este hecho evidenció el nivel de riesgo al que están expuestos tanto profesores como estudiantes.
Clases suspendidas por seguridad
Ante esta situación, los docentes, en coordinación con la dirección del plantel, decidieron suspender temporalmente las clases presenciales. La medida busca proteger a los estudiantes, quienes en muchos casos deben caminar entre una y dos horas desde caseríos cercanos.
Los maestros señalaron que los escolares llegan empapados y expuestos a peligros constantes. Por ello, solicitaron a las autoridades educativas respetar la autonomía de los directores para decidir sobre la continuidad de las clases presenciales.
También pidieron a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) de Huancabamba actuar con flexibilidad frente a la emergencia climática. Indicaron que las condiciones actuales no garantizan un traslado seguro.
Infraestructura en riesgo
La situación se agrava por el estado de la infraestructura educativa en la región. Según datos disponibles, de un total de 1,341 instituciones educativas, el 40 % se encuentra en riesgo de colapso y requiere reconstrucción. Las lluvias intensas provocan inundaciones en varios colegios, lo que limita aún más el desarrollo de las actividades escolares.
Esta problemática evidencia la vulnerabilidad del sistema educativo frente a fenómenos climáticos. Los docentes reiteraron su pedido de priorizar la seguridad. Señalaron que su labor implica compromiso, pero no debe poner en riesgo sus vidas ni las de los estudiantes.

