Estados Unidos oficializó un arancel del 12,5 % para las exportaciones peruanas como parte de una nueva política comercial enfocada en reforzar las normas contra el trabajo forzoso. La medida fue publicada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y reemplaza la tasa temporal del 10 % que estuvo vigente hasta el 24 de julio.
La disposición forma parte de un esquema que alcanza a 60 economías. Según la investigación realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, el Gobierno estadounidense evaluó si los países cuentan con normas que prohíban la importación de bienes elaborados mediante trabajo forzoso. Como resultado, el Perú fue incluido entre las economías sujetas al arancel del 12,5 %.
Investigación evaluó la legislación de cada país
La investigación comenzó el 12 de marzo de 2026 e incluyó economías que representan el 99,4 % de las importaciones estadounidenses. La USTR analizó la existencia y aplicación de normas para impedir el ingreso de productos fabricados mediante trabajo forzoso, entendido como aquel realizado bajo amenazas, coerción o sin el consentimiento libre de los trabajadores.
Los países que cuentan con prohibiciones expresas o compromisos asumidos mediante acuerdos comerciales quedaron sujetos a un arancel del 10 %. En cambio, las economías que no poseen una regulación equivalente, entre ellas el Perú, deberán asumir el gravamen del 12,5 %.
La resolución también contempla excepciones para determinadas materias primas consideradas estratégicas para el abastecimiento de Estados Unidos, además de mercancías sujetas a otros regímenes arancelarios, equipaje acompañado, donaciones y materiales informativos.
Mincetur descarta afectación total a las exportaciones
Tras conocerse la decisión, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) precisó que el nuevo arancel no se aplicará a todas las exportaciones peruanas. La entidad informó que más de 2.000 productos nacionales quedaron excluidos de la medida, lo que representa alrededor del 45 % del valor de las importaciones estadounidenses provenientes del Perú.
El ministerio también aclaró que la decisión del Gobierno estadounidense no concluye que el Perú exporte mercancías producidas mediante trabajo forzoso. Explicó que la investigación estuvo enfocada en determinar si el país cuenta con una prohibición específica para impedir la importación de este tipo de bienes y si dicha normativa se aplica de manera efectiva.
Asimismo, recordó que el Ejecutivo presentó al Congreso un proyecto de ley para prohibir expresamente la importación de productos elaborados total o parcialmente mediante trabajo forzoso. Mientras tanto, indicó que continuará coordinando con las autoridades estadounidenses y evaluando los posibles efectos de la medida junto con otras entidades del Estado y los gremios empresariales.

