La Fuerza Aérea del Perú (FAP) no concretó la adquisición de 10 sistemas Bambi Bucket destinados a reforzar la lucha contra los incendios forestales. Según una investigación el proceso quedó paralizado tras la anulación de la licitación y la posterior reasignación de los recursos previstos para la compra.
El equipamiento debía instalarse en siete helicópteros rusos Mi-17 y Mi-171-Sh, además de tres aeronaves estadounidenses Bell 212/412. Estos equipos pertenecen al Grupo Aéreo N.° 3, ubicado en el Callao. La adquisición buscaba ampliar la capacidad de respuesta aérea frente a los incendios forestales.
La licitación quedó anulada tras un reclamo
La Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (ACFFAA) convocó el proceso internacional el 14 de mayo de 2026. El valor referencial ascendía a US$1.676.379 y participaron tres empresas: SEI Industries, AG-AIR Systems y JA2 Company. El 6 de julio, la entidad otorgó la buena pro a la canadiense SEI Industries, que presentó una oferta de US1.560.491.EstapropuestafueUS115.888 inferior al monto referencial.
Sin embargo, tres días después, la ACFFAA declaró la nulidad del procedimiento y ordenó reiniciarlo desde la etapa de convocatoria. La decisión se produjo tras un reclamo de JA2 Company sobre una presunta ambigüedad en los requisitos técnicos. El comité de selección consideró infundado ese cuestionamiento. Posteriormente, el Grupo Aéreo N.° 3 reformuló los requisitos técnicos y remitió la documentación para intentar reactivar la contratación.
Los cambios presupuestales afectaron la compra
El proceso enfrentó otro obstáculo en julio y agosto. La Ley N.° 32732, publicada el 19 de julio, autorizó créditos suplementarios para financiar inversiones públicas y garantizar la continuidad de los servicios del Estado, entre otras medidas. <Cite refs={[«turn715633search0»]}/>
Luego, el Decreto Supremo N.° 155-2026-EF, publicado el 5 de agosto, autorizó transferencias presupuestales a favor de la Reserva de Contingencia. El medio también informó que SEI Industries presentó un reclamo ante la ACFFAA el 15 de julio y acudió al Organismo Especializado para las Contrataciones Públicas Eficientes (OECE) el 16 de agosto. Según la publicación, el 19 de agosto el organismo declaró infundada la queja.

