Las heladas que se registran en Junín desde junio están afectando de forma directa a la actividad ganadera y ponen en riesgo el sustento de aproximadamente 259 mil personas que dependen de este sector, según advirtió la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES). Las temperaturas han descendido hasta los -10 °C en varias zonas de la región, generando pérdidas en la alimentación y la condición sanitaria del ganado.
Las provincias de Junín, Yauli-La Oroya, Jauja y Tarma figuran entre las más expuestas al fenómeno. También se encuentra el valle del Mantaro, conformado por Huancayo, Concepción y Chupaca, donde se concentra una importante producción de leche y carne.
Frío extremo afecta la alimentación y salud del ganado
El economista de REDES, César García, explicó que las bajas temperaturas congelan los pastos naturales, reducen su valor nutricional y disminuyen la disponibilidad de alimento para vacunos, ovinos y camélidos.
El especialista indicó que el frío extremo incrementa la demanda de energía de los animales para mantener su temperatura corporal. Cuando no cuentan con alimento suficiente, pierden peso, se debilitan y quedan más expuestos a enfermedades respiratorias y parasitarias. Las crías y las hembras gestantes son las más vulnerables frente a estas condiciones.
Además, recordó que el sector ya presentaba dificultades antes del inicio de la temporada de heladas. Durante el primer trimestre de 2026, la producción pecuaria de Junín registró una reducción de 1,7 %, con retrocesos en la producción de leche y carne de vacuno.
REDES propone reforzar la prevención
De acuerdo con REDES, la ganadería en Junín genera alrededor de S/ 259 millones anuales, cifra que representa el 16 % del sector agropecuario regional. Por ello, cualquier disminución en la producción impacta directamente en la economía de miles de familias.
La organización señaló que este escenario se desarrolla en un contexto influenciado por el Fenómeno El Niño Global, cuyas condiciones favorecen noches con cielos despejados, aire seco y ausencia de viento, factores que aceleran la pérdida de calor del suelo y prolongan las temperaturas bajo cero.
Frente a esta situación, César García sostuvo que las medidas de respuesta no deben limitarse a la entrega de forraje, insumos veterinarios o la construcción de cobertizos. También consideró necesario fortalecer la capacitación de los productores en el uso eficiente del agua y en técnicas de riego que permitan proteger los cultivos destinados a la alimentación del ganado durante la temporada de heladas.

