Desde las 00:00 horas del lunes 31 de agosto, la provincia de Huanta acata un paro seco convocado por el Frente de Defensa del Pueblo y organizaciones afiliadas. La jornada, anunciada inicialmente por tres días, responde al incremento del precio de los combustibles, la inseguridad y las extorsiones que afectan principalmente a transportistas.
Durante las primeras horas, se reportó la paralización de las principales actividades económicas y comerciales. El transporte quedó suspendido, sin ingreso ni salida de vehículos de la ciudad. Los mercados y establecimientos permanecieron cerrados, mientras diversas instituciones públicas no desarrollaron sus labores habituales.
Impacto en la población
En el sector educativo, las instituciones de Huanta trasladaron sus actividades a la modalidad virtual. Los dirigentes reconocieron que la paralización genera perjuicios para transportistas, comerciantes, emprendedores y trabajadores, pero insistieron en que se trata de una medida necesaria para exigir atención de las autoridades.
Entre las demandas figuran acciones concretas contra la inseguridad y las extorsiones, además de medidas frente al incremento del costo de vida y presuntos casos de corrupción en instituciones públicas.
Exigencias a las autoridades
Los organizadores señalaron que el paro busca llamar la atención de los gobiernos nacional, regional y local. La población reclama respuestas inmediatas y efectivas frente a los problemas que afectan la provincia.
La paralización en Huanta refleja el descontento social y la presión ciudadana por soluciones frente a la inseguridad y la crisis económica, en un contexto de creciente malestar en la región Ayacucho.

