Informes de Estados Unidos contradicen el optimismo de Donald Trump sobre la normalización de la ruta de Ormuz. Según fuentes de CNN, Teherán consolidó un arsenal militar que le permite cortar el flujo energético mundial en cualquier momento.
Los organismos de inteligencia de Estados Unidos encendieron las alarmas globales al revelar el control que ejerce Irán sobre el estrecho de Ormuz. Tres fuentes de la comunidad de seguridad confirmaron a la cadena CNN que Teherán fortaleció su capacidad operativa a un nivel crítico. Por consecuencia, el régimen islámico posee los recursos necesarios para interrumpir el tránsito de petróleo y gas cuando lo decida.
Asimismo, la evaluación estratégica contradice los recientes anuncios de la Casa Blanca sobre la estabilidad de la región. Cabe precisar que el presidente Donald Trump aseguró que la ruta marítima operará con total normalidad tras suscribir un acuerdo marco en los próximos días. Por lo tanto, los analistas de seguridad dudan del éxito del pacto debido al enorme poder de disuasión que acumuló el gobierno iraní.
Arsenal de misiles y drones amenaza la principal ruta petrolera
Por otro lado, los reportes detallan que Irán repotenció sus fuerzas militares en el Golfo Pérsico mucho más rápido de lo previsto. En efecto, el arsenal de Teherán incluye misiles avanzados, drones de última generación y cientos de lanchas rápidas diseñadas para colocar minas marítimas. Sin embargo, una de las fuentes advirtió que entregar el control de facto de esta vía representa un peligro mayor que el armamento nuclear.
La inteligencia estadounidense teme un estrangulamiento comercial coordinado en Medio Oriente. Actualmente, las agencias vigilan posibles operaciones conjuntas entre Irán y los rebeldes hutíes de Yemen para bloquear también el estrecho de Bab el-Mandeb en el mar Rojo. En consecuencia, el control de estas vías marítimas otorga a Teherán una ventaja geopolítica que Washington no podrá revertir fácilmente.

