Una madre de 28 años y su hija de 2 años fallecieron luego de que el vehículo en el que viajaban se despistara y cayera a las aguas del río Mantaro, en la provincia de Yauli-La Oroya, región Junín. El accidente ocurrió en el sector conocido como “Tierra Negra”, en una curva denominada por transportistas como “la curva del diablo” o “curva de la muerte”.
La víctima fue identificada como Ángela Mariana Soto Parra, de 28 años. Ella viajaba junto a su esposo, Denilson Terry Huamán Vargas, de la misma edad, y su hija de 2 años. La familia se desplazaba desde La Oroya hacia el peaje de Quiulla, donde Ángela trabajaba.
Según la información difundida, la familia habría salido con retraso y viajaba con prisa. El vehículo, de placa C7G513, terminó fuera de la vía y cayó al río. Las circunstancias exactas del accidente aún deben ser determinadas.
Rescatan vehículo del río Mantaro
Tras el accidente, policías de rescate de Huancayo llegaron hasta la zona para realizar las labores de recuperación. Seis efectivos y dos buzos participaron en el operativo. Los rescatistas utilizaron arneses para asegurar el vehículo. Luego, con apoyo de dos grúas, lograron retirar la unidad de las aguas del río y llevarla hasta la orilla.
La compañía de Bomberos N.° 210 de La Oroya también participó en las labores de emergencia. El tránsito en la zona permaneció interrumpido durante aproximadamente media hora mientras se desarrollaban los trabajos. Alrededor de las 12:45 p. m., las dos grúas consiguieron sacar el vehículo Tucson de color plomo. En su interior fueron encontrados los cuerpos de Ángela Soto y su hija de 2 años.
Hallan cuerpo del padre metros más abajo
Durante las labores de recuperación también se encontró el cuerpo de Denilson Terry Huamán Vargas. Su cadáver estaba varios metros más abajo, en dirección de la corriente del río Mantaro. De acuerdo con la información reportada, se presume que el hombre habría intentado salir del vehículo para auxiliar a su esposa y a su hija. Sin embargo, esta versión deberá ser establecida mediante las investigaciones correspondientes.
El lugar donde ocurrió el accidente es conocido por transportistas como la “curva del diablo” o “curva de la muerte”. En los alrededores existen pequeñas capillas levantadas en memoria de personas que fallecieron en accidentes anteriores. Las autoridades realizan las diligencias para esclarecer las circunstancias del despiste y determinar cómo ocurrió la caída del vehículo al río Mantaro.

