Las autoridades de Marruecos iniciaron una investigación judicial tras la crisis migratoria registrada en la frontera con las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, un episodio que dejó más de 80 personas fallecidas, de acuerdo con los balances difundidos por Marruecos y España.
El Ministerio del Interior marroquí informó que cerca de 40 mil personas intentaron ingresar por la frontera de Ceuta y otras 1.135 lo hicieron por Melilla durante una sola jornada. La movilización generó una fuerte presión sobre los pasos fronterizos y motivó el despliegue de medidas extraordinarias de seguridad. Según el Gobierno marroquí, en su territorio se confirmaron 11 fallecidos, de los cuales diez murieron por ahogamiento.
Autoridades atribuyen crisis a varios factores
El Ministerio del Interior señaló que la movilización masiva estuvo relacionada con la difusión de información engañosa en plataformas digitales, la actuación de redes dedicadas al tráfico de migrantes y la interpretación errónea de normas migratorias que llevaron a muchas personas a creer que podían ingresar con facilidad a territorio europeo.
Además, la cartera indicó que Marruecos continuará fortaleciendo la cooperación internacional para enfrentar este tipo de situaciones y combatir a las organizaciones involucradas en el tráfico de personas. Como parte de las medidas adoptadas, las autoridades reforzaron la vigilancia en las zonas terrestres y marítimas e incrementaron la presencia de las fuerzas de seguridad para prevenir nuevos intentos de cruce.
Fiscalía busca determinar responsabilidades
La Fiscalía marroquí confirmó la apertura de una investigación para establecer las responsabilidades relacionadas con los hechos ocurridos durante la crisis migratoria. Por su parte, las autoridades españolas informaron que más de 50 mil personas lograron ingresar a Ceuta durante esa jornada, aunque señalaron que la mayoría retornó posteriormente a Marruecos.
España también confirmó la muerte de 72 personas durante la emergencia. Con las cifras oficiales reportadas por ambos países, el número de víctimas mortales supera las 80. Las investigaciones continúan mientras Marruecos y España mantienen operativos de control y coordinación en la frontera.

