Pacientes renales y sus familiares protestaron en la sede de EsSalud en Juliaca para exigir la continuidad de sus tratamientos. Según denunciaron, la clínica privada encargada del servicio les advirtió que dejaría de atenderlos por una deuda acumulada de más de cinco meses por parte del seguro social.
Los pacientes indicaron que fueron notificados el viernes y advirtieron que la suspensión pone en riesgo sus vidas, pues requieren hemodiálisis cada dos días. EsSalud señaló que sus autoridades se reunían con la clínica para buscar una solución, sin precisar acuerdos ni pagos.
Los pacientes proceden de Juliaca, Huancané, Ayaviri, Azángaro y Macusani. Manifestaron que no cuentan con recursos para trasladarse a otros establecimientos y exigieron regularizar la deuda y garantizar la continuidad de sus tratamientos.
Redacción: Patricia Cari

