Redacción: Jessimiel Rosas
La actividad eruptiva del volcán Sabancaya registró un incremento en las últimas horas. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó que el macizo, ubicado en la provincia de Caylloma, mantiene su nivel de alerta naranja debido a la persistencia de explosiones y emisiones de ceniza. De acuerdo con el sistema de monitoreo del organismo científico, el miércoles 4 de marzo se registraron tres explosiones volcánicas. Los eventos ocurrieron a las 10:00, 17:00 y 21:00 horas.
Las columnas eruptivas generadas por estas explosiones alcanzaron aproximadamente 2 mil metros de altura sobre el nivel del cráter. Las emisiones provocaron la dispersión de ceniza hacia diferentes zonas cercanas al volcán. La actividad continuó la mañana del 5 de marzo. El IGP reportó una nueva explosión a las 11:33 horas con características similares a los eventos registrados el día anterior.
Ceniza afecta distritos del valle del Colca
Las recientes emisiones de ceniza se dispersaron hacia varios distritos de la provincia de Caylloma. Entre las localidades afectadas figuran Maca, Lari, Madrigal, Cabanaconde y Tapay, ubicadas en el valle del Colca. La caída de ceniza es uno de los efectos más frecuentes de la actividad del Sabancaya.
Este fenómeno puede afectar cultivos, fuentes de agua y la salud de los habitantes si no se toman medidas de prevención. Las autoridades recomiendan a la población usar mascarillas o cubrirse nariz y boca para evitar inhalar partículas volcánicas. También aconsejan proteger los depósitos de agua y los alimentos para evitar contaminación.
Monitoreo permanente del volcán Sabancaya
El volcán Sabancaya es considerado uno de los más activos del sur del Perú. Por esta razón, el Instituto Geofísico del Perú mantiene un monitoreo permanente de su comportamiento. El sistema de vigilancia incluye estaciones sísmicas que detectan microsismos asociados al movimiento del magma. Además, cuenta con cámaras de vigilancia y sensores que permiten medir la emisión de gases volcánicos.
El especialista del IGP Marco Rivera explicó que la actividad eruptiva ha tenido variaciones durante los últimos meses. En enero se registraron dos explosiones, ocurridas el 9 y el 29 de ese mes. En febrero se reportaron alrededor de diez eventos explosivos. Sin embargo, varios de ellos no fueron visibles debido a la presencia de nubosidad en la zona.
El monitoreo continuo permite evaluar cualquier cambio en la actividad del volcán. Las autoridades mantienen la vigilancia para alertar a la población ante posibles variaciones en el proceso eruptivo del Sabancaya.

