Elar Bolaños Llanos abandonó su cargo tras alertar la alteración de expedientes en el sistema informático de la institución electoral. Por su parte, la jefatura del organismo rechazó las acusaciones, retiró al funcionario de inmediato y ordenó el lacrado de sus equipos de cómputo.
Un grave escándalo institucional sacude al máximo organismo electoral del país en pleno cronograma de preparación para los próximos comicios. A fin de evaluar la situación, el secretario general de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) presentó su carta de dimisión con severas advertencias públicas. A raíz de ello, el exdirectivo denunció que desconocidos manipularon sus computadoras personales e introdujeron información falsa en el Sistema de Gestión Documentaria.
El denunciante afirmó que este sabotaje alteró expedientes oficiales y afectó la tramitación de solicitudes de la ciudadanía. Vale la pena recalcar que el exfuncionario laboró en la entidad durante seis años y coordinó los últimos procesos presidenciales de la república. El ahora exsecretario se puso a disposición del Ministerio Público para las pesquisas necesarias en Arequipa y la capital.
Jefatura de la ONPE rechaza acusaciones y deriva el caso a la Procuraduría
La respuesta de la alta dirección del organismo electoral se ejecutó de manera drástica y contundente. Sobre este punto, el jefe de la institución, Bernardo Pachas, declinó aceptar la renuncia voluntaria y prefirió dar por concluida la designación de confianza del servidor. A pesar de las advertencias sobre un presunto riesgo en las elecciones de octubre, la entidad negó categóricamente cualquier vulneración en sus plataformas.
Para concluir, la gerencia institucional encargó provisionalmente las funciones de la Secretaría General al abogado Héctor Rojas Aliaga. En estos momentos, la Secretaría Técnica de la institución evalúa el inicio de un proceso administrativo disciplinario contra el exdirectivo por no reportar estos hechos a tiempo.
Redacción: Alexandra Sanca

