Redacción: Yudith Veronica Taco Huallpa
El exjefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), Vladimiro Montesinos, vuelve a situarse en el centro del debate político peruano. Según su abogada Rocío Chávez, Montesinos ha estado trabajando durante aproximadamente un año en la elaboración del plan de gobierno del Partido Regionalista de Integración Nacional (PRIN), cuyo candidato presidencial es Walter Gilmer Chirinos Purizaga, para las elecciones generales de 2026.
Chávez indicó que Montesinos se ha enfocado en propuestas relacionadas con seguridad, defensa nacional e internacional, y ha puesto este material a disposición del PRIN desde su lugar de reclusión en la Base Naval del Callao. “Como todo hombre de inteligencia, lo primero que quisiera hacer desde donde esté es erradicar la criminalidad; él sabe y tiene los medios de inteligencia necesarios para poder derrotar y acabar con la criminalidad”, afirmó la abogada. Según sus declaraciones, Montesinos mantiene plena lucidez, aunque con algunas afecciones propias de su edad y del encierro, y dedica su tiempo a leer y escribir.
La participación de Montesinos en el proyecto del PRIN ha generado controversia. El candidato al Senado por el mismo partido, Quio Marcial Salinas Flores, calificó al exasesor de Fujimori como “el mejor de los mejores” para combatir la criminalidad. La propuesta central, bajo su supuesta guía, incluye la aplicación del Artículo 137 de la Constitución para fusionar el trabajo de la Policía y el Ejército, además de reformas drásticas contra el crimen organizado.
Sin embargo, la oposición ha cuestionado esta relación. Karol Paredes Fonseca, candidata al Senado por Avanza País, calificó de contradictorio que un partido que busca luchar contra la corrupción cuente con la asesoría de una persona sentenciada por delitos graves que afectaron la estabilidad del país. A pesar de las críticas, el PRIN, fundado hace seis años en Puno, mantiene su plan de presentar una agenda centrada en seguridad y combate al crimen bajo el liderazgo de Walter Chirinos, con Montesinos como supuesto estratega detrás del proyecto.
Montesinos vuelve así a generar titulares, esta vez no por sus condenas, cumplirá prisión hasta 2037 por el caso Pativilca; sino por su influencia en la política electoral desde la Base Naval, en medio de un panorama preelectoral que promete debates y controversias sobre ética, legalidad y seguridad ciudadana.

