Los casos de trata de personas crecieron alarmantemente. El fiscal Paulo Deza Medina reportó 15 casos más en mayo de 2026 respecto al mismo mes de 2025, con 50 expedientes en investigación activa.
Puno actúa como zona de origen y tránsito de víctimas. La informalidad comercial, especialmente en bares y cantinas no autorizadas de Juliaca, La Rinconada y Mazocruz, facilita la explotación
sexual y laboral, señaló el fiscal del caso.
La minería ilegal alimenta este problema. Deza Medina explicó que este contexto genera “círculos delictuales” vinculados a trata, narcotráfico y crimen organizado, sin una respuesta efectiva del
Estado.
La explotación sexual es más visible que la laboral. La sociedad normaliza las violaciones a derechos laborales, mientras los locales nocturnos sexualizan a mujeres para aumentar ventas de
alcohol.
Se proyectan más de 100 casos al cierre de 2026. La Fiscalía, junto a instituciones y sociedad civil, busca articular una respuesta colectiva desde Juliaca para enfrentar este delito en la región.
Redacción: Reynaldo Puma

