Redacción: Alexandra Sanca
Un hallazgo de terror conmocionó a los vecinos del parque Selva Alegre, en el Cercado de la ciudad. Trabajadores del recinto descubrieron un cadáver completamente calcinado en la parte posterior, luego de que los residentes alertaran sobre un humo denso y un fuerte olor inusual en la zona.
Debido al avanzado estado de carbonización, es imposible determinar el género o la identidad de la víctima a simple vista. Sin embargo, la Policía Nacional del Perú (PNP) presume que los restos pertenecerían a Pablo Leoncio Salluca Pachari (66), vigilante del museo Complejo Histórico Cultural ubicado dentro del parque. El servidor municipal desapareció el domingo en su día libre y el lunes no se presentó a laborar.
La hipótesis cobró fuerza por los objetos hallados junto al cuerpo: una montura de lentes y un crucifijo metálico grande idénticos a los que usaba el vigilante. También se encontró un juego de llaves, un chip de teléfono y un machete, herramienta que habría sido usada en el crimen. Se sospecha que los autores quemaron el cuerpo por la mañana para borrar evidencias.
Hasta el lugar llegaron familiares del vigilante y otra madre que busca a su hijo desaparecido. Al promediar las 4:00 p. m. la fiscal adjunta María Elena Acero Kuncho y agentes de Homicidios de la Divincri cercaron la escena para iniciar el levantamiento de los restos.
El Ministerio Público trasladó el cuerpo a la morgue y declaró el caso como complejo. Se realizarán exámenes especializados de ADN, odontología forense y antropología para identificar científicamente a la víctima, mientras la policía revisa las cámaras de seguridad para dar con los responsables.

