El Ministerio del Interior apartó a tres oficiales y tres suboficiales de la dependencia de Pachacámac para asegurar la transparencia de las indagaciones. Por esta razón, la Fiscalía de la Nación abrió diligencias preliminares ante una denuncia de presunta tortura y cobro de coimas.
El ministro del Interior, José Zapata, anunció la separación temporal de seis efectivos de la Policía Nacional de la comisaría de Manchay. En primer lugar, la medida disciplinaria busca evitar que los agentes interfieran en el esclarecimiento de la muerte de un adolescente de 17 años dentro de la sede policial. Por consecuencia, la alta dirección del sector saludó la decisión para viabilizar las investigaciones administrativas y penales en Lima.
Asimismo, la sanción provisional alcanza a tres oficiales y a tres suboficiales de turno. Cabe precisar que la familia de la víctima denunció públicamente la existencia de presuntos golpes y maltratos físicos contra el menor durante su detención. Por lo tanto, el sector Interior dispuso el relevo inmediato del personal para otorgar las facilidades necesarias a los peritos forenses.
Fiscalía Anticorrupción investiga cobro de coimas a familiares de la víctima
Por otro lado, la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima Sur inició diligencias preliminares por el presunto delito de cohecho pasivo. En efecto, el Primer Despacho detectó que los malos policías habrían solicitado una suma de dinero al padre del menor para acelerar su liberación y comprar alimentos. Sin embargo, el chantaje económico agravó la situación legal de los custodios implicados.
Las causas reales del deceso del adolescente, intervenido por un presunto robo, todavía dividen las versiones oficiales. Actualmente, la necropsia de la PNP señala una supuesta asfixia mecánica por ahorcamiento autoinfligido en el calabozo. En consecuencia, el progenitor Javier Cubas rechazó tajantemente dicha hipótesis y afirmó que los agentes torturaron a su hijo hasta causarle la muerte.
Redacción: Alexandra Sanca

