El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, planteó separar definitivamente a los internos primarios y no violentos de los reos de alta peligrosidad como parte de la reforma del sistema penitenciario. Señaló que los penales deben priorizar el orden y ofrecer oportunidades reales de rehabilitación.
Álvarez propuso construir penales para reos primarios o delincuentes no violentos, donde participen en programas productivos, mientras que los internos más avezados permanezcan en Lurigancho y Ancón, considerados penales de máxima seguridad.
Asimismo, indicó que el agente penitenciario debe tener formación castrense, con valores y doctrina de actuación militarizada. Por ello, propuso convocar a reservistas y oficiales en retiro de las Fuerzas Armadas para que, con su experiencia adquirida en el Perú y el extranjero, continúen aportando al Estado en materia de seguridad.
Redacción: Patricia Cari

