China busca endurecer los controles de seguridad en la industria automotriz con un proyecto regulatorio que restringe las manijas completamente ocultas y propone prohibir las pantallas plegables o flexibles en los vehículos. La iniciativa también exige pruebas técnicas más rigurosas antes de aprobar nuevos modelos.
El borrador fue publicado el 10 de octubre de 2026 por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, junto con otros tres organismos gubernamentales. Las autoridades argumentan que algunos fabricantes han incorporado innovaciones sin realizar suficientes pruebas de fiabilidad, lo que podría elevar los riesgos para los conductores, pasajeros y el medioambiente.
¿Qué cambios plantea China para los vehículos?
La propuesta incluye restricciones para las manijas completamente ocultas, un diseño utilizado en distintos modelos eléctricos. Estos mecanismos pueden depender de sistemas electrónicos para desplegarse, lo que genera preocupaciones sobre la apertura de las puertas en determinadas emergencias.
Sin embargo, la restricción no surge por primera vez en este borrador. China ya aprobó en febrero de 2026 una norma de seguridad que exige mecanismos de apertura mecánica en las puertas, tanto desde el interior como desde el exterior, con excepción del portón trasero. Esa disposición entrará en vigor el 1 de enero de 2027. Los modelos previamente aprobados tendrán un periodo de transición hasta enero de 2029.
El nuevo proyecto también propone prohibir las pantallas plegables y flexibles. Para otros sistemas de visualización, como las pantallas centrales y los dispositivos de visualización frontal, plantea evaluaciones relacionadas con la seguridad durante la conducción, la fiabilidad y el comportamiento en accidentes.
Asimismo, las funciones esenciales, como las luces, los limpiaparabrisas y los sistemas de desempañado, deberán disponer de mandos físicos. La propuesta busca evitar que estas operaciones dependan exclusivamente de pantallas táctiles.
El borrador también contempla restricciones al uso de asientos giratorios y de posición denominada «gravedad cero» mientras el vehículo está en movimiento. Los fabricantes tendrían que incorporar mecanismos que impidan activar esas funciones durante la circulación.
Pruebas de fiabilidad de 30.000 kilómetros
Uno de los principales cambios corresponde a los controles técnicos previos a la aprobación de los vehículos. Desde el 1 de enero de 2027, los fabricantes que soliciten la autorización de nuevos modelos con diseños innovadores deberán presentar información técnica detallada y documentación que respalde las pruebas realizadas.
El proyecto establece pruebas de fiabilidad de al menos 30.000 kilómetros para automóviles de pasajeros. También plantea evaluaciones de adaptación ambiental durante un mínimo de un año, con pruebas que contemplen condiciones de frío intenso y temperaturas elevadas.
Los fabricantes deberán aportar información adicional sobre los modelos innovadores que ya cuentan con aprobación. El plazo previsto para presentar esa documentación vence el 1 de julio de 2027.
Si un modelo no cumple los requisitos y presenta riesgos de seguridad, las autoridades podrán exigir que se detenga su producción y que se realice una retirada del mercado, conforme a las condiciones establecidas en la normativa.

