La Contraloría General de la República inspeccionó establecimientos de salud de Puno para verificar la infraestructura y ejecución de obras públicas. En el Hospital Carlos Monge Medrano de Juliaca detectó filtraciones en techos del área materno neonatal, grietas y deterioro de la infraestructura, además de presencia de palomas y restos de aves.
También se reportaron balones de oxígeno sin sujeción, cables expuestos, tomacorrientes inoperativos y fallas de drenaje. El ascensor destinado al personal interno permanece fuera de servicio desde hace aproximadamente cuatro años y es utilizado como almacén, según los hallazgos de la inspección realizada en el establecimiento de salud.
Además, el tomógrafo y el equipo de rayos X no contarían con certificación del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), situación que requiere verificación. El hospital tampoco tiene una planta de tratamiento de aguas residuales y descarga las aguas servidas en la red pública. El personal señaló que gestiona presupuesto para intervenir los techos de las áreas materno infantil y neonatal.
Redacción: Patricia Cari

