Una ballena juvenil que quedó varada frente al Santuario Nacional Lagunas de Mejía, en la provincia de Islay, región Arequipa, murió la madrugada del jueves 29 de octubre, pese a los esfuerzos de pescadores y pobladores por devolverla al mar. El ejemplar permaneció varias horas fuera del agua, lo que comprometió sus posibilidades de sobrevivir.
El animal fue encontrado el miércoles 28 de octubre en el litoral de Islay. Tras conocerse el caso, más de 30 personas participaron en las acciones para intentar salvarlo. Sin embargo, las maniobras no permitieron que el cetáceo regresara al mar.
IMARPE evaluará las causas del varamiento
Especialistas del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), procedentes de su sede desconcentrada en Camaná, se trasladaron a la zona para evaluar el caso y realizar las observaciones correspondientes. Los resultados permitirán reunir información sobre las condiciones del ejemplar y contribuir a determinar las posibles causas del varamiento.
De acuerdo con la información preliminar difundida sobre el caso, el animal sería una ballena de aleta (Balaenoptera physalus), también conocida como rorcual común. Esta identificación deberá considerarse dentro de las evaluaciones especializadas.
Mahomet Llosa Gallegos, investigador, técnico o colaborador vinculado al IMARPE, señaló que el ejemplar presentaría signos de desnutrición. Asimismo, indicó que no se habrían observado rastros de intervención humana ni lesiones atribuibles a actividades humanas.
No obstante, estos primeros alcances no establecen por sí solos la causa del varamiento. Será necesario contar con las evaluaciones correspondientes para determinar qué factores pudieron afectar al cetáceo.
El animal permaneció varias horas fuera del agua
El tiempo que la ballena permaneció en la orilla fue uno de los factores que complicaron los intentos de rescate. Los pobladores y pescadores procuraron devolverla al mar, pero no consiguieron que el animal sobreviviera.
El caso generó preocupación entre los habitantes de la provincia de Islay, quienes participaron en las acciones de auxilio. La intervención de los especialistas permitirá documentar las características biológicas y morfológicas del ejemplar, además de registrar su condición externa.
La información recopilada, que incluye documentación fotográfica y georreferenciada, servirá como sustento para futuras evaluaciones. Hasta contar con resultados técnicos concluyentes, las causas del varamiento deben mantenerse como materia de investigación.

