La leptospirosis alcanzó cifras superiores a las de años anteriores en Perú. Hasta la semana epidemiológica 41 de 2026, con corte al 17 de octubre, el país registró 13.962 casos y 50 fallecidos, según datos del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud (Minsa). Los contagios superaron en 73% los 8.055 casos reportados durante todo 2025. Además, las muertes registradas en 2026 excedieron las 49 acumuladas entre 2022 y 2025.
El incremento generó preocupación ante el riesgo de lluvias e inundaciones vinculadas al Fenómeno El Niño. El doctor Aníbal Velásquez Valdivia, representante del Colegio Médico del Perú (CMP) frente a este fenómeno, advirtió que las emergencias podrían aumentar la exposición a fuentes de agua contaminadas y complicar la atención sanitaria.
Lima registra la segunda mayor letalidad
La capital concentró 315 casos y 10 fallecidos hasta la semana epidemiológica 41. Estas cifras equivalieron a una tasa de letalidad del 3,17%, la segunda más alta del país, después de Áncash, que registró el 3,23%, según los datos citados en el reporte.
Loreto presentó el mayor número de contagios, con 3.583 casos, pero no registró fallecidos en el periodo analizado. Esta diferencia evidencia que el número de casos no refleja por sí solo la gravedad de la enfermedad en cada región. La proporción de fallecimientos entre las personas diagnosticadas también resulta relevante para evaluar su impacto sanitario.
En Lima Metropolitana, San Juan de Lurigancho encabezó los registros distritales compartidos, con 31 casos. Le siguieron Ate, con 17; La Victoria, con 15; San Martín de Porres, con 14; y Carabayllo, con 13.
¿Cómo se transmite la leptospirosis?
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que se transmite principalmente por el contacto directo con la orina de animales infectados o con ambientes contaminados. Los roedores son una fuente importante de infección en entornos urbanos.
Las lluvias intensas y las inundaciones pueden aumentar el riesgo cuando contaminan el agua y el suelo. Las comunidades con acceso limitado al agua potable y a servicios de saneamiento adecuados pueden enfrentar una mayor exposición.
Velásquez advirtió que las emergencias también podrían incrementar la demanda de atención por otras enfermedades, como el dengue y las diarreas. Por ello, recomendó fortalecer los establecimientos de salud, garantizar la disponibilidad de personal y equipos, y preparar servicios de contingencia.
El especialista también señaló la importancia de asegurar agua apta para el consumo, reforzar las medidas de higiene y coordinar acciones preventivas con los gobiernos locales. Estas medidas permitirían reducir los riesgos en las poblaciones vulnerables ante posibles inundaciones.
Atención oportuna y prevención
La detección temprana resulta fundamental porque la leptospirosis puede presentar síntomas similares a los de otras enfermedades, como el dengue. La infección puede causar complicaciones graves, pero cuenta con tratamiento antibiótico.
Ante síntomas como fiebre y sospecha de exposición a agua contaminada, se recomienda acudir oportunamente a un establecimiento de salud. La evaluación médica permite determinar el diagnóstico y el tratamiento correspondiente.

