El desprendimiento parcial del techo de la Iglesia San Lázaro, en el Rímac, obligó a cerrar el templo y activar evaluaciones técnicas para determinar el alcance de los daños. El incidente ocurrió tras la misa de las 11 de la mañana y no dejó personas heridas.
El acceso al recinto se restringió inmediatamente después del colapso. Personal municipal y efectivos de la Policía Nacional del Perú acordonaron la zona para evitar riesgos por posibles nuevos desprendimientos.
El alcalde del distrito, Néstor de la Rosa, llegó al lugar para supervisar la situación. Informó que el inmueble posee protección patrimonial del Ministerio de Cultura. Señaló que las labores de mantenimiento fueron derivadas a Prolima, entidad encargada de intervenciones en el centro histórico.
Daños y preocupación vecinal
El colapso afectó la zona del altar principal y dejó expuesta parte de la estructura del techo. El incidente ocurrió minutos antes de la siguiente misa programada, cuando el interior del templo estaba vacío.
Fieles y vecinos señalaron que, de haberse producido el desplome durante una ceremonia, las consecuencias habrían sido graves. Tras lo ocurrido, pidieron una intervención inmediata para restaurar el edificio y prevenir riesgos mayores. El burgomaestre advirtió que en el distrito existen más de doce iglesias y que al menos cinco presentan deterioro similar. Mencionó entre ellas los templos de Santa Liberata y Virgen del Rosario.
Iglesia San Lázaro: Patrimonio en riesgo
El caso de San Lázaro ha reavivado la preocupación sobre la conservación de inmuebles históricos religiosos en el Rímac. Autoridades locales sostienen que el mantenimiento de estos espacios requiere coordinación entre la municipalidad y el Ministerio de Cultura.
Mientras continúan las evaluaciones, el templo permanecerá cerrado al público. Las autoridades deberán definir las medidas de restauración y seguridad necesarias para preservar el edificio y garantizar la integridad de los fieles.
Redacción: Jessimiel Rosas

