De acuerdo a datos recopilados por Defensa.com respecto a los presupuestos del sector Defensa en el Perú, el gobierno de Dina Boluarte ha incrementado el presupuesto para este sector, especialmente en 2023, con un aumento del 29.8 % (2,330 millones de soles). Para 2024, se asignaron unos USD 403.5 millones para proyectos específicos como buques y modernización de aviación, financiados a través del Fondo de Defensa.
En 2025, las asignaciones incluyen USD 595.9 millones para la Marina, Ejército y Fuerza Aérea, más de USD 2,000 millones para la compra de 24 cazas, financiados por endeudamiento público.
PRESUPUESTOS
El sector más beneficiado fue la Marina de Guerra. Si se suman los presupuestos de los años 2023, 2024 y 2025, se encuentran inmensos fondos. Solo en el año 2025 se destinaron USD 462 millones para tres programas, incluyendo la construcción de 6 buques multipropósito, 3 OPV y 4 buques logísticos. Para el Ejército y Fuerza Aérea fue de USD 133.9 millones para la preparación de la flota contra emergencias por El Niño.
Adicionalmente, USD 2,000 millones para la Fase I de la adquisición de 24 aviones de combate para la Fuerza Aérea, con opciones como Rafale, F-16 y Gripen E, regulado por el Proyecto de Ley de Endeudamiento del Sector Público (Oficio N° 208- 2024-PR, con fecha 29 de agosto de 2024).
HAY MÁS
Cabe indicar que lo mencionado es solo parte de lo asignado para el sector Defensa, pues el presupuesto de USD 2,217 millones se ha distribuido de la siguiente manera: 14.88 % para pensiones y beneficios sociales; 23.86% para bienes y servicios, 15 % para mantenimiento y operaciones militares; 8.13 % para proyectos de inversión, con un aumento de USD 31.7 millones respecto al año anterior; 0.52 % para servicio de deuda pública y 0.29 % para gastos misceláneos.
BLINDAJE LITERAL
Según Henry Shimabukuro exasesor de Castillo, la Marina es el principal sostén de Boluarte, con exmarinos ocupando posiciones estratégicas en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y otros ministerios, lo que refleja una alianza táctica en un contexto de crisis política y baja aprobación ciudadana, que ronda el 4 % según encuestas de Ipsos Perú.
Shimabukuro, señaló un episodio durante el allanamiento a la residencia de Boluarte en 2024, cuando siete tanquetas de la Marina se dirigieron a Palacio de Gobierno, interpretado como una muestra de respaldo militar.
Además, tras las protestas de2023 contra el Gobierno de Boluarte, que dejaron 66 muertos según la Defensoría del Pueblo, el gobierno autorizó una transferencia de USD 151 millones para construir cinco barcos de guerra, un gasto cuestionado por su prioridad en medio de la crisis económica.
La participación de la Marina también se evidenció en operativos de control de protestas en enero de 2023 y octubre de 2024, donde se usaron tanques para intimidar a manifestantes, una práctica inusual que ha generado críticas por un posible abuso de poder. Organismos como Amnistía Internacional han denunciado violaciones a los derechos humanos durante estas acciones, aumentando la controversia sobre el rol militar en el Gobierno.
Viendo cifras y hechos, el negocio político son los millones manejados por militares a cambio de encubrimiento y, posteriormente, supervivencia política del régimen de Dina Boluarte. El costo: vidas humanas y millones en deuda pública.

