El Ejército de Irán suspendió el tránsito de barcos y culpó a Estados Unidos por no frenar los ataques de su aliado en el Líbano. La medida rompe el reciente acuerdo de paz y congela las negociaciones nucleares entre ambas potencias.
Las Fuerzas Armadas de Irán anunciaron este sábado el cierre total del estrecho de Ormuz al tránsito de embarcaciones comerciales y petroleras. El Cuartel General Central Jatam al Anbiya justificó la medida como una respuesta directa a los recientes bombardeos de Israel en el sur del Líbano. Por consecuencia, la agencia oficial IRNA reportó la paralización inmediata de esta ruta clave, responsabilizando a Estados Unidos por no frenar las agresiones de su aliado.
La armada militar de Irán advirtió que el bloqueo del estrecho constituye apenas el primer paso de una estrategia más agresiva. Cabe precisar que el mando conjunto ejecutará nuevas operaciones tácticas si las fuerzas israelíes continúan con la ofensiva y se niegan a retirarse del territorio libanés. Por lo tanto, el gobierno de Teherán endureció su postura geopolítica para obligar a Washington a respetar los compromisos asumidos en la región.
Bombardeos israelíes rompen la tregua y congelan el pacto nuclear
Por otro lado, este nuevo cierre ocurre apenas una semana después de que ambas potencias firmaran un acuerdo provisional para reabrir el estratégico paso marítimo. En efecto, los ataques israelíes de este sábado causaron la muerte de siete personas en el Líbano, violando el alto el fuego que fuentes norteamericanas anunciaron el viernes. Sin embargo, el Estado hebreo alegó que sus bombardeos respondieron al lanzamiento previo de proyectiles por parte del grupo chií Hizbulá.
Finalmente, la crisis militar provocó el colapso de los canales diplomáticos bilaterales en este año 2026. Actualmente, Irán mantiene suspendidas las negociaciones que sostendría con la delegación de Estados Unidos para resolver el conflicto sobre su programa nuclear. En consecuencia, el restablecimiento del cerco naval en el Golfo Pérsico eleva la tensión internacional y amenaza con disparar los costos del comercio energético mundial.

