El transporte público de Lima enfrentó una nueva jornada de preocupación por la inseguridad tras el ataque a balazos contra un bus de la empresa El Rápido, ocurrido en el Cercado de Lima. El conductor resultó herido y recibió atención médica en un hospital. El hecho se produjo en medio de una serie de atentados contra unidades y trabajadores del sector. Ante esta situación, Julio Bretoneche, representante de la Asociación de Coordinadores del Transporte Urbano, advirtió que los gremios evaluaban convocar un paro indefinido.
Según el dirigente, cinco empresas de transporte ya habían suspendido sus operaciones debido a las amenazas y los ataques. Bretoneche sostuvo que la violencia no solo afectaba a conductores y empresarios, sino también a sus familiares. Además, señaló que las organizaciones extorsivas continuaban operando pese a las intervenciones policiales.
Transportistas cuestionan medidas de seguridad
Bretoneche cuestionó las acciones implementadas por el Gobierno para combatir las extorsiones. En particular, criticó el despliegue de helicópteros como medida para enfrentar la criminalidad en el transporte urbano.
“Es un espectáculo mediático”, afirmó el representante gremial al referirse al uso de estas aeronaves. A su juicio, las medidas anunciadas no resolvían el problema de fondo mientras las autoridades no identificaran y capturaran a los principales integrantes de las organizaciones criminales.
El dirigente también comparó la respuesta estatal con un tratamiento temporal para un problema grave. Sostuvo que las acciones desplegadas hasta ese momento no habían conseguido frenar los ataques contra las empresas de transporte.
Entre sus principales demandas, pidió que los operativos policiales permitan llegar a los cabecillas de las bandas dedicadas a la extorsión. Según explicó, los montos exigidos variarían de acuerdo con las características de las rutas. “Mientras más larga es la ruta, más te cobran”, declaró.
Cinco empresas habrían suspendido sus operaciones
El representante gremial indicó que cinco empresas habían paralizado sus servicios por la inseguridad. También señaló que los ataques afectaban a numerosas familias vinculadas con el sector, entre ellas las de conductores y trabajadores de las compañías.
El caso de El Rápido reflejó los riesgos que enfrentaban los trabajadores del transporte público. El ataque ocurrió el miércoles 28 de octubre en el cruce de la avenida Universitaria con la calle Mateo, en el Cercado de Lima. De acuerdo con los reportes periodísticos, el conductor sufrió lesiones causadas por fragmentos de vidrio y fue trasladado al Hospital San José.
La Policía inició las diligencias para identificar a los responsables. Las autoridades también revisaron las imágenes de las cámaras de seguridad para reconstruir el ataque. La vinculación del atentado con posibles extorsiones deberá establecerse durante las investigaciones.
Gremios evalúan una paralización indefinida
Bretoneche señaló que los representantes del sector conversaban sobre posibles medidas de protesta ante la continuidad de los ataques. Sin embargo, no anunció una fecha ni confirmó un acuerdo definitivo para iniciar un paro indefinido.
Sobre la presencia de militares en los patios de maniobras de las empresas, el dirigente reconoció que podía tener un efecto disuasivo. No obstante, pidió mantener la medida y garantizar el relevo del personal para evitar que las instalaciones quedaran desprotegidas.
La eventual paralización dependería de las decisiones que adopten los gremios y las empresas involucradas. Mientras tanto, los transportistas reclamaron acciones sostenidas contra las organizaciones criminales y mayores garantías de seguridad para conductores, pasajeros y trabajadores del sector.

